¿Conoces la tetanalgesia?

Los niños odian ir a ponerse vacunas y sacarse sangre. ¿Aún te preguntas por qué? Tienen un problema: Duelen. Es obvio que a nadie le gusta que le hagan nada doloroso, pero a los niños menos. Los niños mayores verbalizan ese miedo y ese dolor, pero los más pequeños no son capaces. ¿No tenemos nada no farmacológico para ofrecerles? ¿Te llama la atención la palabra del título, tetanalgesia? Veamos en qué consiste esto. ¿Habrá algún estudio sobre el tema?

¿Los niños pequeños tienen dolor?

¡Por supuesto! El que uno sea pequeño, y no sepa o pueda expresarlo, no quiere decir que no sienta dolor. Tradicionalmente, los profesionales sanitarios hemos estado poco concienciados con el tema del dolor en los más pequeños. Pero… algo está cambiando. Ya desde los años 80, numerosos estudios han demostrado que desde el nacimiento somos capaces de sentir dolor (no te los puedo enlazar porque son bastante antiguos ;). Si los bebés sienten dolor y hay algo para evitarlo, ¿por qué no ofrecérselo?

Los niños son sometidos de vez en cuando a procedimientos dolorosos. De recién nacidos la prueba del talón, desde los 2 meses las vacunas y, si algo va mal, alguna analítica se tendrá que hacer. ¿Buscamos algo para que no le duela tanto?

¿Qué es la analgesia no farmacológica?

Todos tenemos claro qué es la analgesia. Es todo aquello que damos para que no haya dolor. Bueno, pues no todo lo que demos ha de ser medicación. Hay una serie de medidas que podemos aplicar para disminuir o eliminar el dolor sin darle al niño ningún medicamento. Aquí te enlazo con la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, para que veas todas las opciones.

¿Cómo funciona? Similar a lo que ocurre con los medicamentos, liberamos una serie de sustancias (endorfinas y neuropéptidos) que terminan potenciando los opioides de nuestro propio cuerpo. Así tenemos menos dolor y nos encontramos mejor.

Hay diferentes medidas de analgesia no farmacológica. Por ejemplo:

  1. Succión no nutritiva.
  2. Mantener al niño flexionado con los miembros cerca del tronco, piel con piel.
  3. Dar sacarosa.
  4. Amamantamiento en el proceso doloroso. ¡Aquí es a donde queríamos llegar! Esto es conocido como tetanalgesia.

¿Qué es la tetanalgesia?

No tiene mucho misterio. ¡Es bastante sencillo! No es más que ofrecerle el pecho al niño cuando haya que hacerle alguna “perrería”. ¿Vacuna? Pues tú te lo pones al pecho mientras el enfemero le pincha. Cuanto más pequeño es el niño más efectiva es esta técnica. Eso sí, necesita tu colaboración, le tendrás que sujetar, porque si son varios pinchazos algo le molestará.

¿Tenemos resultados que indiquen si es efectiva?

¡Claro! Mira este metaanálisis (estudio que engloba 10 estudios de menor tamaño) sobre lactancia materna en procedimientos dolorosos. La lactancia materna redujo el tiempo de llanto y las puntuaciones de dolor de los niños durante la vacunación en comparación con ningún u otros tratamientos. De este metaanálisis:

  1. Los 6 estudios que valoraron el tiempo que duró el llanto incluyeron 547 lactantes. Si comparamos dar tetanalgesia durante la vacunación con no dar nada o dar agua, el tiempo de llanto se redujo en 38 segundos (con una importante significación estadística). La mayoría de los niños tenían 6 meses o menos y los resultados pueden ser diferentes si tomásemos niños mayorcitos a los 12 meses.
  2. En los 5 estudios que valoraron las puntuaciones del dolor se englobaron 310 niños y se redujo en 1.7 puntos el dolor.

Problemas que tiene este metaanálisis: El primero es que hay mucha variabilidad entre unos estudios y otros. Otro de los “peros” que se le plantea es que no hay pruebas de que la tetanalgesia mejore las respuestas fisiológicas que tienen los bebés al dolor, como la frecuencia cardíaca aumentada (cuando sentimos dolor nos aumentan las pulsaciones). Esto no quiere decir que no tenga efecto, sino que no se ha demostrado científicamente que lo tenga. Además, este estudio es sólo con niños que se vacunaron, así que no nos ofrece datos para otros procedimientos dolorosos, como sacar sangre. ¿Solución? Seguir investigando.

¿Es el único estudio sobre tetanalgesia?

No. Hay otros muchos estudios, con menos niños y más antiguos. No te los voy a poner todos, pero sí que quiero que veas que no es algo nuevo. Échale un ojo a este artículo de Pediatrics, del que sólo te puedo enlazar el resumen. Compara varios métodos de analgesia sin fármacos y establece que el mejor es la alimentación o la tetanalgesia mientras la madre sujeta al niño. En este otro concluyen que el efecto analgésico es mayor con la tetanalgesia que sólo con el contacto piel con piel en la realización de la prueba del talón.

¿Qué conclusión sacamos de todo esto?

La tetanalgesia no cuesta “un duro” y además parece que es lo que más calma en los procedimientos dolorosos. Aunque falten estudios con mejores diseños metodológicos y más niños, ¿por qué no lo probamos? Consulta con tu enfermero la próxima vez que os toque vacuna o cualquier cosa dolorosa.

¿Has practicado la tetanalgesia alguna vez? ¿Tienes alguna duda de cómo ponerla en práctica? ¡Coméntalo! Es probable que tus comentarios ayuden a otras mamás. Y no olvides, ¡compártelo!

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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2 opiniones en “¿Conoces la tetanalgesia?”

    1. Buenas tardes Encarna.
      Ánimo que seguro que sí se podrá, poco a poco van cambiando las cosas… Allí tenéis la suerte de contar con grandísimas profesionales.

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