¿Primer año de guardería? ¡Mucho ánimo! ¡Prepárate!

La maternidad es algo precioso, nos encantaría poder estar cuidando a nuestros pequeños durante mucho tiempo. Pero la mayoría de veces no es posible. Nuestros deseos chocan con la ley y con el odioso mercado laboral. Llegan las 16 semanas, o como mucho un mes más por permiso de lactancia, y nos tenemos que reincorporar al trabajo. ¿Qué hacemos entonces? Si tenemos “suerte” podemos optar por una excedencia. Si no, las opciones más frecuentes son abuelos o guardería. La guardería supone una salvación para muchos padres, pero también supone un problema.

Yo suelo comentarlo con los padres a la primera de cambio. El primer año de guardería es terrorífico. Veamos por qué.

¿Cómo se gesta la inmunidad de los niños?

escudo guardería escuela infantilLos niños, cuando nacen, tienen las defensas que su mamá les ha pasado a través de la placenta en el embarazo. Cuando está inmunidad comienza a decrecer a los 6 meses, el niño tiene que adquirir su propio sistema de defensas. ¿Cómo se consigue esto? A base de estar en contacto con todos los bichos del mundo habidos y por haber. Así que muuuuucha paciencia.

¿¡Qué dan en el guardería para que se pongan todos malos!?

niños guardería escuela infantilNo dan nada. Bueno, todos suelen llevar “puestos” virus varios. Piensa que a partir de los 6 meses ese sistema de defensas está “virgen”. Así que cualquier virus (lo más habitual), o bacteria, que pase por delante, lo va a pillar. A los 6 meses, o en algunos afortunados algo más tarde, es cuando suelen comenzar la guardería. A este sistema de defensas inmaduro, se suman distintos factores que colaboran a las infecciones múltiples, como:

  1. Período invernal (en el que la circulación de virus es mayor). De octubre-noviembre hasta mayo las infecciones son más frecuentes.
  2. La convivencia de muchos niños en un aula durante varias horas seguidas.
  3. El hecho de que los niños se lo llevan todo a la boca.

Más tiempo todos juntos en contacto, más posibilidades de pegarse cualquier cosa. Catarros, gastroenteritis, bronquitis o cualquier otra “-itis” que puedas imaginar está a la orden del día. De hecho, tal es la repetición de procesos a lo largo del primer año de guardería, que está descrito el síndrome de la guardería.

¿En qué consiste el síndrome de la guardería?

No es más que una forma de llamar a las infecciones de repetición que sufren los niños en los primeros meses/años de guardería. Suelen ser infecciones menores, aunque muy repetidas. Son niños que no tienen ningún problema. Es normal que estén malos frecuentemente, pero también es normal que sus padres se desesperen.

Yo de vez en cuando lo cuento en la consulta, para solidarizarme con los padres, que vean que a los pediatras también nos pasan estas cosas. El primer año de guardería de mi hijo mayor perdí la cuenta de los procesos diarreicos que tuvo. Pobre piel del culete, susto guardería escuela infantil¡cómo acabó! Cuando el segundo entró a la guardería fue incluso peor. Ya nos reíamos con el director. Parece que lo olía, llegaba el viernes y se ponía con fiebre. 7 u 8 fines de semanas seguidos así. Yo sabía que eso es normal, pero es cierto que es muy desesperante.

Pero mi hijo está SIEMPRE malo. ¡No puede ser normal!

Pues sí. Desgraciadamente para los padres, es normal. Bien es cierto que no están siempre, siempre malos. Lo que pasa es que solemos ver el vaso medio vacío más que medio lleno. Tu hijo va a la guardería, está con catarro 10 días y se soluciona. Pero entonces llega su amiguito con el que comparte babas y se pone malo. ¿Cuánto crees que tardará en contagiarse el tuyo? ¿Días? ¿Minutos? Pasará 1 o 2 días buenos y otra vez comenzará con mocos.

Yo intento en la consulta que los padres emocos síndrome de la guarderíantiendan los mocos como algo normal dentro de la infancia (en este post anterior puedes repasar el tema de los catarros). Hay que intentar llevarlos con la mayor dignidad posible. Si no tiene tos ni fiebre, lavados nasales y a vigilar al niño.

¿Hasta cuándo son normales los cuadros febriles de repetición?

Ten en cuenta que hasta los 3-4 años pueden tener más de 12-15 infecciones anuales, principalmente de vías respiratorias superiores, lo habitual 7 u 8. A partir de los 5-6 años comienza a mejorar la cosa. La duración media es de unos 8 días por catarro, pero puede prolongarse hasta 2 semanas. ¿Sacamos cuentas? Por este cálculo, tu hijo se podría pasar hasta medio año acatarrado y seguiría siendo normal.

Otro dato a tener en cuenta es la presencia de hermanos mayores. Los primeros hijos son hijos únicos, no tienen en casa nadie que le traiga más bichos que los propios. Los segundos, terceros, cuartos… hijos tienen los de su guardería/colegio y los que comparte con sus hermanitos. Así que, obviamente, los hijos únicos tendrán menos infecciones que los hijos de familia numerosa, donde todo se comparte más.

Ya vimos en entradas anteriores de los perjuicios del ambiente tabáquico para los niños y los beneficios de la lactancia materna prolongada con respecto a las infecciones respiratorias.

¿Cuándo debo sospechar que hay alguna cosa más? ¿Algo que se sale de lo normal?

Cuando un niño se sale “de lo normal” hay que sospechar un problema real de defensas. Se llama inmunodeficiencia. ¿Qué nos hace sospecharla?alerta síndrome de la guardería

  1. Siempre suele haber infecciones recurrentes como otitis, sinusitis, neumonias, gérmenes no habituales, infecciones graves de repetición y escasa respuesta al tratamiento.
  2. Es relativamente habitual que aparezca retraso de peso y/o talla, diarrea prolongada, abscesos en la piel, enfermedades autoinmunes o complicaciones con las vacunas.
  3. De vez en cuando aparece fiebre mantenida, caída tardía del cordón umbilical, inflamación o dolor repetido de las articulaciones, estomatitis o periodontitis repetidas. Más raro e importante son ganglios con características alarmantes o aumento en el tamaño del hígado o el bazo.
  4. También hay niños con rasgos de la cara peculiares que asocian problemas de defensas.

Ante cualquiera de estos signos no dudes en consultar con tu pediatra para salir de dudas.

¿Puedo hacer algo para prevenir el temido síndrome de la guardería?

Bueno, sí. Tanto si eres mamá, como si eres educadora infantil, algo puedes hacer para minimizar el número de infecciones:

  1. Dale una alimentación variada, rica en frutas y verduras. No hay mejor defensa.
  2. Vacúnalo correctamente. No olvides ninguna dosis.
  3. Limpia bien los juguetes mano boca pie juguetes guarderíaque utilicen los niños. Intenta que tu niño no chupe las cosas del vecino.
  4. Lávale bien las manos.
  5. Tira los pañuelos utilizados. No uses el mismo pañuelo con más de un niño.
  6. Lleva cuidado con los cambios de pañal. Lávate bien las manos tras cada uno.
  7. Mantén una correcta limpieza y airea los espacios cerrados.
  8. Respeta los períodos de exclusión escolar.

Opción que piensan muchos papás: Lo saco de la guardería. No creas que es la mejor opción. Si lo metes al año siguiente pasará igual y si no el primer año de colegio. Antes o después, pero pasará. Así que intenta llevarlo lo mejor posible.

¿Te ha resultado útil? ¿Tu primer año de guardería y estás ya para tomar un camino? Compártelo.

comparte síndrome de la guardería escuela infantilHasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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