¡Que no! ¡Que no hay relación entre vacunas y autismo!

De vez en cuando, algo se hace trending topic en redes sociales de la manera más tonta. Ayer tocó algo no solamente tonto, sino peligroso. El presentador de radio Javier Cárdenas aprovechó su espacio de difusión a más de 1.000.000 de personas para dar voz a los antivacunas y al ya tan manido bulo de la relación entre vacunas y autismo. Ante esto, ¿qué podemos hacer? Pues explicar correcta y científicamente las cosas. ¡Vamos a ello!

¿Qué es el autismo?

El autismo o el trastorno del espectro autista (TEA), más correctamente dicho, es un trastorno del desarrollo que se manifiesta en los primeros años de vida y que no tiene cura a día de hoy. Es decir, es para toda la vida. Se incluye dentro de los llamados trastornos generalizados del desarrollo.

Vacunas y autismo TEALos niños autistas tienen afectación de distintas áreas de su vida. Pero lo fundamental es:

  1. Déficit de habilidad social y empatía.
  2. Problema de comunicación, tanto verbal como no verbal, así como de capacidad imaginativa.
  3. Comportamientos o intereses rígidos y restrictivos, con conductas repetitivas.

Estos no son los únicos problemas que puede presentar el niño, también suelen tener problemas con la comida o con el sueño.

¿Es frecuente? Pues parece que sí. Según una encuesta americana, en 2011-2012 uno de cada cincuenta niños tenía un TEA de distintos grados de gravedad. Esto  es más que en el estudio anterior de 2007 (que era uno de cada cien). ¿Te parece un montón? Pues los últimos estudios españoles están por ahí, uno de cada cien, más o menos. ¿Hay más o es que estamos más sensibilizados/preparados para detectarlos?

¿Cómo podemos sospechar que el niño que tenemos delante podría ser autista?

Pues es muy variable. Yo he tenido niños de todo: Algunos que desde pequeñitos tienen un desarrollo psicomotor anormal, otros que no tienen interés de relacionarse con otros niños, otros que no te miran ni interactúan cuando les hablas, otros que regresan en sus hitos del desarrollo (dejan de hacer cosas que ya hacían), otros con comportamientos extraños y repetitivos… Estos son ejemplos que yo recuerdo de la consulta, pero hay otros tantos signos de sospecha.

¿Sabemos por qué se produce el autismo?

Vacunas y autismo causasA día de hoy no. Que no te engañen. Parece que hay una serie de factores que podrían influir: La edad de los padres, factores genéticos, factores ambientales… Muchos se han descrito, pero ninguno determinante. Actualmente no sabemos el mecanismo exacto por el que se produce este problema, al igual que tantos otros. ¡Qué le vamos a hacer! Aún queda mucho por investigar.

¿Sabemos qué no causa el autismo?

LAS VACUNAS. Las vacunas no causan autismo. Mira, hasta la Confederación de Autismo de España tiene un artículo sobre la NO relación entre vacunas y autismo.

Pero yo he oído varias veces sobre la relación entre vacunas y autismo. ¿No es cierto? ¿Entonces de dónde ha salido ese bulo?

Pues el problema comienza en el año 1998, cuando un señor llamado Vacunas y autismo sin relaciónWakefield, junto con otra serie de compañeros publicó este estudio en la prestigiosa revista The Lancet. En él relacionaba la administración de la vacuna de la triple vírica con el desarrollo de autismo. La bomba estaba servida, los grupos antivacunas tuvieron “pasto para alimentarse” durante años.

Pero, ¿es posible que haya una relación causa-efecto entre vacunas y autismo? Ya hemos visto que hoy sabemos que no. Piénsalo bien: ¿Cuándo se ponen las vacunas a los niños? En los primeros años de vida, cada ciertos meses toca alguna. Durante esos primeros años es cuando se desarrolla neurológicamente el niño. Es muy posible que cerca del momento en el que se detecta el problema se le haya puesto alguna vacuna. Pero vamos, que también durante estos meses los niños sufren catarros, infecciones varias o salida de dientes y no le echamos la culpa, ¿no? Parece que demostrar una relación causa-efecto debemos tener datos serios.

El estudio no es que fuese gran cosa, la muestra era de 12 niños. Pero es que, además, años después, en el 2004, 10 de los 12 autores que participaron en el estudio se retractaron, admitiendo que los datos eran falsos.

Pues parece que ya está la cosa clara, ¿no? ¡Vacunas y autismo nada de nada!

Vacunas y autismo falsoPues no te creas, cada cierto tiempo algún “listo” retoma el tema. ¿Por qué? ¿Ganas de asustar? ¿Motivos oscuros? Pues no tengo ni idea. Lo único que te puedo decir es que busques fuentes fiables de información. Tienes la sección para padres del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría. Hay miles de blogs excelentes de compañeros pediatras. Tienes incluso mi humilde post sobre vacunas de hace meses.

Lo que sea, pero no te dejes engañar. #LasVacunasNoCausanAutismo #LasVacunasSalvanVidas. Hace unos meses leí un tweet de un compañero (perdón por no acordarme de quién), pero me encantó: Las vacunas no generan autismo, las vacunas generan adultos.

¿Te ha gustado? ¿Conoces personas que aún no han leído el artículo de 2004 en el que se retractan de la tontería de las vacunas y autismo? ¡Compártelo por Dios, que llegue lejos y nos quitemos esto de encima! Como siempre, espero tus comentarios.

Vacunas y autismo javier cárdenasHasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

 

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