Llega el fresquito, llega el catarro

Desde que comenzó el curso escolar parece que ha cambiado el tiempo. Refresca por las mañanas y por las noches. Vuelven a estar todos los niños revueltos en coles y guarderías. Vuelven a circular millones y millones de virus. ¿Qué significa todo esto? Pues que vuelven los mocos, vuelve el catarro. ¿Sabes qué hacer? Y, sobre todo, ¿sabes qué no hacer? ¿Hay algo de ciencia al respecto?

¿Qué es un catarro?

Un catarro o resfriado es un proceso que incluye síntomas como obstrucción de la nariz, dolor de garganta, aumento de moco o tos, que a veces asocia fiebre. Cuanto más pequeño es el niño, más fácil es que tenga fiebre. Es muy muy frecuente en otoño-invierno. ¿Por qué? ¿Nos enfriamos? No, ¡el “enfriamiento” no existe! Realmente se debe a que los virus sobreviven más tiempo con las bajas temperaturas. A esto se asocia que los niños, en el período escolar, están más tiempo juntos en espacios cerrados, con una mejor circulación de “bichos” varios. ¿Mitos a desterrar? Los niños no se acatarran por “beber algo frío”, “que les den corrientes de aire”, “sudar”, “no ir suficientemente abrigados” o “estar todo el día en la piscina”.catarro mocos

En los niños es extremadamente habitual. De hecho es el motivo más frecuente por el que vienen los niños a la consulta del pediatra. Tanto es así que a los niños pequeños se les conoce como “mocosos”. Según nos vamos haciendo mayores, los catarros son menos frecuentes. Pero aún así, las estadísticas dicen que cada adulto pasa unos 3-4 catarros por invierno.

Pero, ¿por qué es tan frecuente?

Ningún año nos libramos. El catarro está producido por un gran número de virus. Virus con nombre y apellidos, no invenciones de los pediatras. Cada virus predomina en una época del año. Hay muchísimos distintos y de cada uno hay distintos tipos. Son virus que generan pocas defensas y no hacen más que cambiar de aspecto de año en año. ¿Entiendes por qué es tan difícil no pasar un invierno en paz?catarro virus

¿Y qué hacemos con todo esto? Pues paciencia. Lo normal es que se curen solos en unos pocos días sin secuelas. Dado que va a ser algo habitual a lo largo del otoño-invierno, hay que intentar no limitar la actividad normal del niño. Nuestra misión como pediatras es educar en el automanejo de la mayor parte de los casos. Pues, ¡manos a la obra!

¿Qué hacemos con la obstrucción nasal?

  1. Postura semiincorporada a la hora de dormir: Metemos una toalla doblada, un cojín o una almohada por debajo del colchón.
  2. Lavados nasales: Hay estudios que dicen que pueden resultar beneficiosos, pero son estudios muy pequeños. Tiene doble función, arrastra el moco y lo hidrata. ¿Opciones? Hay muchas marcas comerciales, pero lo más barato es el suero fisiológico. ¿Cómo se hace correctamente? Colocamos al niño boca arriba con la cabeza de lado. Introduciremos el suero, con una jeringuilla, en agujero nasal que queda hacia arriba. Se gira la cabeza y se repite la operación en el otro lado. En los niños pequeños utilizaremos 2.5 ml por cada agujerito y a partir de 3 años 5 ml. ¿Cada cuánto los hacemos? Yo suelo explicar que los que el niño necesite, pero un poco antes de comer y del descanso alivian bastante.catarro lavados nasales
  3. Vapor: Pues no ha demostrado beneficios consistentes. Además el problema de los humidificadores es que requieren mantenimiento y, si no se hace bien, se pueden contaminar con hongos. Añadir sustancias como mentol o alcanfor se recomienda menos aún. Nunca se deben usar en menores de 2 años, puede irritar y ser adictivo.
  4. Oximetazolina (Utabón®). Es un descongestivo nasal. Sólo se puede usar a partir de 6 años. Además, usado durante varios días seguidos puede producir una rinitis con efecto rebote.
  5. Antihistamínicos. NO se deben usar de manera habitual. Espesan el moco, así que darlos sería peor aún.
  6. Mucolíticos, descongestivos y expectorantes. El único mucolítico que ha demostrado ser eficaz es el agua. Para el resto no hay datos concluyentes y, además, pueden tener, como todo, efectos secundarios. Algunos de ellos no tienen aprobado su uso en menores de 12 años.catarro jarabe

¿Y la tos? ¿La tratamos?

Ningún estudio ha demostrado que los jarabes para la tos sean del todo eficaces. De hecho, hay un estudio, publicado en la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, que indica que el dextrometorfano no es más eficaz que la miel (cuidado con el botulismo en los menores de 1 año, aquí te enlazo un artículo anterior). Sólo se deberían usar cuando la tos sea seca y moleste para el descanso (a pesar de la escasa evidencia, son en contadas ocasiones, en estos casos desesperados, cuando nadie en casa puede dormir, cuando yo los uso en la consulta). No se deben usar en niños pequeños. Son pocos, muy poco, los que están aprobados por debajo de los 2 años. Algunos, como la codeína, no están aprobados para usarlos en menores de 12 años.

Con respecto al tema del ibuprofeno o paracetamol…

Sólo le daremos si el niño tiene fiebre o se encuentra mal por dolor. No tienen ninguna otra utilidad.catarro termómetro fiebre

Es normal que cuando los catarros se prolongan aparezcan las preocupaciones.

Es bastante normal que alguna abuela pregunte por el tema de los antibióticos y los mocos. ¿Los curan? La respuesta es no y NO. Ni el catarro, ni los mocos, se curan con antibióticos. Los antibióticos son para infecciones bacterianas y los catarros hemos visto que se deben a virus. Si los usamos mal, cuando los necesitemos no serán efectivos.

¿Y qué hay de otras cosas que proliferan en torno al catarro?

Las vitaminas, tipo vitamina C, no han demostrado nada. La homeopatía (estoy deseando ahondar otro día en el tema) y plantas varias tampoco han demostrado NADA. Cuando haya estudios SERIOS que confirmen que funcionan, yo estaré ahí para leerlos, pero a día de hoy no son más que humo.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

PD: Para ampliar información, aquí está este maravilloso decálogo de la tos de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

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7 opiniones en “Llega el fresquito, llega el catarro”

  1. Hola! Nuestra bebe (6m) lleva unos días que cuando TOSE se oye moco…no le estoy haciendo lavados porq no le veo nada en la nariz, tampoco ha tenido fiebre pero me preocupaba que esos mocos que oigo estuvieran en el pecho. El pediatra nos dijo que podrían estar en la garganta que solo parece un catarro y nos receta fluidasa. Nunca le hemos dado ningún medicamento y tenemos dudas. Mil gracias, nos ayuda mucho leerte

    1. Buenos días Virginia. Gracias por tu comentario.
      Aunque no veas mocos en la nariz, los lavados nasales siempre ayudar porque limpian al pasar. Con respecto al medicamento que os han prescrito, yo soy poco-nada amiga de los anticatarrales y menos en niños chiquitines menores de 2 años, porque son poco eficacez y pueden tener efectos secundarios. Pero es cierto que el pediatra que lo haya explorado tendrá su criterio y sabrá lo que ha visto.
      Un saludo.

  2. Gracias! Aunque nos dejas igual…nosotros estamos muy contentos con nuestra pediatra pero ayer estaba de vacaciones y lo vio un suplente que no conocemos y que fue quien le mando el fluidasa…lo cierto es q sigue tosiendo y vomitando moco….desde ayer le doy agua muy frecuente y veo si mejora sino…probaremos

    1. Creo que haces bien. Sin criticar, pero muchas veces los sustitutos sobremedican por el miedo a no poder hacerle el seguimiento al paciente. Otra opción es si no mejora con agua volved y que lo vuelva a revisar su pediatra. Siento no poder ser más explícita.

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