La fiebre no es mala. ¡Bye bye fiebrefobia!

Es viernes por la tarde, antes de un puente, con un espectacular viaje familiar previsto. Nada más que buenas expectativas por delante. De repetente, antes de coger el coche, notamos al pequeño caliente… Le ponemos el termómetro… ¡38.5ºC de fiebre! ¡Horror! Saltan todas las alarmas, nos ponemos muy nerviosos. ¿Es mala la fiebre? ¿Es peligrosa?

Hay muchos mitos y leyendas urbanas sobre la fiebre, vamos a repasarlas. Veamos qué dice la ciencia sobre todo esto.

¿Qué es la fiebre?

La fiebre no es más que una elevación anormal de la temperatura del cuerpo. Lo primero que tenemos que saber es que la temperatura corporal no es la misma a lo largo de todo el día, es más baja por la mañana y tiene un pico por la tarde/noche. Los límites “normales” tampoco son los mismos en los niños que en los adultos ni en los distintos sitios donde se mida la temperatura. Por tanto, según la Academia Americana de Pediatría:

  1. En neonatos (menos de un mes de vida) y niños pequeños (hasta 3 años) se considera fiebre, habitualmente, una temperatura rectal ≥38.0ºC (100.4ºF). Por encima de 38.9ºC se considera fiebre de alto grado.
  2. En niños mayores y adultos, la fiebre se define como una temperatura oral (en la boca) ≥37.8 (100.0ºF). Mientras que la fiebre de alto grado es aquella ≥39.5ºC (103.1ºF).
  3. Hay niños con condiciones especiales (problemas de defensas o virus de la inmunodeficiencia humana [VIH]), que tienen un tratamiento especial.

¿A qué se debe la fiebre?

La fiebre es un signo, no una enfermedad en sí. Sólo nos indica que nuestro cuerpo se está poniendo en marcha para “la lucha”, es una respuesta normal del cuerpo. La mayoría de las veces se debe a infecciones. Como hemos visto en otros casos, lo más frecuente en los niños son las infecciones víricas. Es menos frecuente que la fiebre se deba a bacterias. También es posible que la fiebre sea por enfermedades que no son infecciones, pero eso es bastante más raro.

¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?

Habitualmente, cualquier padre que toque a su hijo puede saber si su temperatura es o no normal. A pesar de ello, lo mejor es comprobarlo. Siempre debemos tener un termómetro en casa. Cuando el niño tiene décimas (febrícula), si está bien, no hay que darle medicación. A veces notamos al niño caliente y no llega ni a 38ºC, así que mejor termometrarlo y no medicar thermometer catarro fiebrea lo loco. Por ahora lo único que debes tener claro es que los termómetros de mercurio no se deben usar, ya que son peligrosos si se rompen (también puedes ampliar en esta otra entrada).

¿¡Fiebre!? ¿Qué consecuencias puede tener para mi hijo? Mitos y leyendas urbanas.

La fiebre en sí no es peligrosa. Una cosa importante a saber es que el grado de la fiebre no se relaciona con la gravedad del cuadro. Me explico: Hay infecciones víricas (como las llagas en la boca) que pueden dar fiebre de 40ºC o una meningitis empezar con un pico de 38ºC. La fiebre tampoco deja tonto a ningún niño, ni provoca daño cerebral (salvo temperatura >42ºC, que es rarísimo, no hay peligro). Así que tranquilidad.

Algo que preocupa bastante a los padres son las convulsiones febriles. ¿Qué son? El niño puede perder el conocimiento, quedar rígido o como sin fuerza, con los ojos en blanco o los labios morados, o tener sacudidas de brazos y/o piernas. Cuando esto aparece asociado a la fiebre se llama convulsión febril. Son relativamente frecuentes (3-5% de los niños sanos). No quiero extenderme mucho más (prometo otra entrada próximamente…). Dos cosas importantes: El tener fiebre alta no aumenta las posibilidades de la convulsión (a veces aparece con febrícula) y el dar antitérmicos no previene su aparición, así que mejor nos estamos quietos.

Mito nº3: Fiebre no es igual a antibiótico. Te recuerdo que lo más frecuente en los niños son los virus. Así que un antibiótico en una infección vírica lo único que hace es que tengamos más posibilidades de una buena diarrea.

Por último, te recuerdo la entrada sobre los dientes. Los dientes no dan fiebre, en todo caso la temperatura algo elevada, pero no fiebre. Un niño con fiebre de 39ºC con 7 meses tiene alguna causa de la fiebre y no es el diente que le asoma.

Vale, sí, ya sé que mi hijo tiene fiebre, ¿y ahora qué?

Lo que nos importa es el estado del niño: Su aspecto, si juega o si está contento. Si el niño tiene 38.2ºC, pero está contento, nos podemos esperar. Que el niño está con 37.9ºC y muy llorón… ¿qué hacemos?

  1. Le daremos medicamentos (antitérmicos). ¿Los más usados? Ibuprofeno y paracetamol. Uno u otro. Lo ideal es no alternarlos de rutina (no hay pruebas concluyentes sobre que alternar sea lo mejor), parece que pueden aumentar los efectos secundarios. ¿Que la fiebre es muy seguida y el niño se encuentra muy mal? Pues tendrás que alternarlos, pero el mínimo tiempo necesario. Te recuerdo que lo que tratamos es el malestar del niño. Sigue las dosis que antitermicos-fiebrete hayan indicado. Muchos de los prospectos ponen la dosis por edad, es más adecuado calcularlos por peso. La respuesta del antitérmico se ve en torno a la hora de habérselo dado, ahí es cuando está el pico de acción. Si el niño tenía fiebre de 40ºC no puedes pretender que se quede sin fiebre completamente, le bajará 1-2ºC.
  2. El ácido acetilsalicílico (Aspirina®) ya no se usa en menores de 16 años, por el riesgo de síndrome de Reye.
  3. Quítale algo de ropa, para que pierda el calor que le sobra, pero tampoco que pase frío, que no esté incómodo.
  4. Mantenlo bien hidratado, ofrécele líquidos abundantes.
  5. ¿Dónde queda el tema de bañar a los niños para bajarles la temperatura? Pues los estudios no recomiendan de rutina medidas físicas para bajar la temperatura en niños sanos. Este estudio indica que bajar la temperatura aporta beneficio a corto plazo y añade bastante disconfort. En caso de usar medidas físicas, lo menos malo es poner paños o esponjas con agua tibia o templada (sobre 30ºC u 85ºF). Es más lento, pero menos molesto. Las clásicas friegas de alcohol no se recomiendan, los vapores del alcohol se pueden inhalar y provocar toxicidad.

¿Hay algo por lo que deba preocuparme? ¿Cuándo debo consultar con el pediatra?

Pues en esto no hay ciencia cierta, pero yo suelo recomendarle a los papás de la consulta que vuelvan si:

  1. La fiebre dura más de 48 horas. Yo les recomiendo que vuelvan cada 2-3 días de fiebre, para volver a explorar al niño. Por si algo nuevo hubiese dado la cara o el proceso se hubiera complicado.
  2. La temperatura es muy alta o alcanza los 40ºC.
  3. Ven al niño muy irritable o adormilado.doctor fiebre
  4. El niño tiene mal aspecto o tiene dificultad para respirar.
  5. Aparece una erupción rara en la piel. Las “peligrosas” no desaparecen al estirar la piel y suelen ser del color rojo vino.
  6. En niños menores de 3 meses y, sobre todo, en los neonatos (el primer mes de vida).

Como si no se extendería mucho esta entrada, puedes consultar aquí otros temas relacionados, como ¿Son todos los termómetros iguales? ¿Cómo y dónde medimos la temperatura? En la próxima entrega… También repasaremos más adelante convulsiones febriles, antibióticos y demás familia. Se me acumula el trabajo 😉

¿Qué te ha parecido ésta? ¿Alguna duda sobre la fiebre? Espero tus comentarios.

Hasta la próxima.

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

PD: Como siempre: ¿Quieres ampliar? Aquí tienes el magnífico decálogo de www.familiaysalud.com sobre la fiebre.

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