Homeopatía, ¿desmontando un engaño?

El tema de hoy es un tanto peliagudo. La homeopatía tiene los más fervientes defensores y los más críticos alrededor. En torno a ella se genera un negocio multimillonario. No hay más que meter en el buscador de google “homeopatía” y ver como nos da 4.660.000 resultados. ¿Dice algo la ciencia sobre la homeopatía? ¿Es sólo el  “a mí me funciona”?

Primero de todo, ¿qué es la homeopatía?

La homeopatía, según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), se define como un “sistema curativo que aplica a las enfermedades, en dosis mínimas, las mismas sustancias que, en mayores cantidades, producirían al hombre sano síntomas iguales o parecidos a los que se trata de combatir”. La homeopatía se desarrolló en el siglo XIX, por el médico alemán Samuel Hahnemann. Su principio fundamental es la ley de similitud o ley de los semejantes. Por esta ley una sustancia, que es capaz de producir una serie de síntomas en una persona sana, es también capaz de curar síntomas semejantes en una persona enferma, cuando se administra en dosis mínimas. Entonces, el arsénico que puede ser tóxico para una persona sana, ¿puede ser curativo para un enfermo en dosis mínima?

Según el Libro Blanco de la Homeopatía (ojo, patrocinado por Boiron, principal laboratorio de productos homeopáticos), ésta se trata de un sistema terapéutico basado en este principio de la similitud. Se efectúa un examen holístico del paciente para buscar un remedio eficaz personalizado. No hay una única forma de tratar a pacientes con los mismos síntomas o la misma enfermedad. ¿¡Perdón!? Una amigdalitis estreptocócica se trata igual aquí que en China, en un niño rubio o en una niña de ojos verdes. Pues según webs de médicos homeópatas esto no es así. No se trata patologías, sino la totalidad del enfermo.

¿Y cómo se consiguen esas “dosis mínimas”?

El principio activo que se usa en la homeopatía se aplica siempre diluido. La forma más frecuente de conseguir esta dilución es: Se coge 1 ml de la sustancia original y se mezcla con 99 ml de agua. Se agita y se obtiene una dilución de 1 CH (Centesimal de Hahnemann, su ideólogo). Luego se coge 1 ml de esa dilución y se repite la operación y así pasamos a una dilución de 2 CH. Así seguiremos, diluyendo la sustancia 100 veces cada vez que sumamos un número CH. De los botecitos que ves en la imagen, la concentración del principio activo es:homeopatía botes de gránulos

  1. 5CH: 0.0000000001.
  2. 7CH: 0.00000000000001.
  3. 9CH: 0.000000000000000001.
  4. 15CH: 0.000000000000000000000000000001.
  5. 30CH: 0.00000000000000000000000000000000000000000000000000000000001 (¡será por ceros!).

Perdón por los “creyentes” pero, ¿alguién de verdad entiende que algo tan tan tan tan diluído tenga algún efecto? Le llaman la “memoria del agua”. Según Hahnemann, el efecto curativo se produce no por la sustancia en sí, sino que la dilución y golpeteo transmite al agua el “espíritu curativo de la sustancia”. Por favor… ¿De verdad? ¿En el siglo XXI?

Veamos realmente qué llevan en su composición.

Tomemos como ejemplo el Oscillococcinum®, un producto muy usado para los procesos gripales y catarrales en invierno, incluso de preventivo (sería genial que eso funcionará, ¿verdad?, igual los pediatrías iríamos más desahogados en invierno). Pues 1 gramo de glóbulos contiene 0.01 ml de Anas barbariæ 200 K, 0.85 g de sacarosa (azúcar) y 0.15 g de lactosa (azúcar de la leche). Vaya, pues parece que básicamente es azúcar a precio de oro.

Con todo este rollo creo que he conseguido resumirte qué es la homeopatía.

Pues ahora lo que nos interesa, ¿qué dice la ciencia sobre ella?

Al revisar la bibliografía me ha gustado mucho como el sumario de evidencia UpToDate se refiere a la homeopatía como un agujero. Tenemos estudios tales como este del 2005 de la prestigiosa revista Lancet, donde compara el efecto de la homeopatía al placebo. También hay revisiones sistemáticas, como ésta de 2007 en niños y adolescentes, con conclusiones similares. Así podría poner muchísimas referencias, pero no quiero cansar. Resumiendo, la comunidad científica considera a la homeopatía como una pseudociencia.

Pero ¿qué es ese efecto placebo?

Pues el efecto placebo es ese efecto positivo que percibe una persona cuando le damos una pastilla, jarabe o similar (sin saber que realmente no tiene medicamento) para tratar una dolencia. Es decir, si le damos a un niño un caramelo diciéndole que es una pastilla para el dolor de cabeza y le mejora. Es es el efecto que ha demostrado tener la homeopatía a día de hoy.

Bueno, pero aunque no le haga nada, tampoco le hace mal, ¿no?

Los efectos secundarios de la homeopatía son un misterio. En ningún sitio lo especifica, como veremos más adelante, ni siquiera en los prospectos. A pesar de ello, los fabricantes se cubren las espaldas indicando que “como todos los medicamentos, pueden tener efectos secundarios”. A mí esto me parece, por llamarlo de alguna manera, poco serio. Yo suelo explicarle a las madres que cualquier medicamento “convencional” tiene que pasar estudios muy serios sobre seguridad. ¿Y la homeopatía?

Yo te puedo decir unos cuantos efectos adversos de los que no aparecen en los prospectos:

  1. El no tratar algo como se debe hacer puede ocasionar que empeore el proceso.
  2. Sobredosis de azúcar. Tal y como tenemos a la poblacion infantil, entre obesidad y caries dental, no parece ninguna tontería.
  3. El desembolso económico que suponen los tratamientos. Cuando una persona usa la homeopatía, suele tener que tomar muchos gránulos varias veces cada día a un precio considerable.

Si la homeopatía no ha demostrado nada, ¿por qué se permite su venta? ¿No hay ninguna ley que regule estos medicamentos?

Para preparar cualquier entrada me informo, busco y rebusco bibliografía, leo y releo. Pues después de toda esta búsqueda sigo sin tener muy clara la regulación de estos productos. Me da a mí que no hay ninguna, pero voy a intentar que lo entienda.

En 1994 se promulga el Real Decreto 2208/1994 que regulaba la autorización y registro de los productos homeopáticos. En él se especificaba que, para que estos productos se pudiesen comercializar debían cumplir una serie de requisitos, como señalar correctamente efectos secundarios o indicaciones terapéuticas. ¿Y que pasaba con los que no cumplieran el Real Decreto? Pues tenían 6 meses “para ponerse al día”. Pasaron esos 6 meses, las farmacéuticas no cambiaron nada y nada pasó. La Dirección General de Farmacia nunca se pronunció al respecto.

Seguimos avanzando en el tiempo y años después se promulga el Real Decreto 1345/2007, en cuya Disposición Transitoria Sexta, trata nuevamente sobre el tema de los productos homeopáticos. Repite un poco lo anterior. Para poder autorizar el uso de estos productos, deben constar una serie de datos importantes. A ver qué te parece este fragmento extraído del prospecto del famoso Oscillococcinum® sobre sus efectos secundarios. ¿Acorde a la normativa?:

efectos homeopatía ¡Vale! Todos sabemos que cualquier medicamento puede tener efectos secundarios. ¡Claro! Pero en el prospecto de un medicamento esperamos que nos especifiquen cuáles. A mí aún no me han presentado ningún estudio serio sobre seguridad en productos de homeopatía. En teoría nunca pasa nada, juegan con la ambigüedad.

¿Y qué tal este otro fragmento sobre las indicaciones terapéuticas del Sedatif®?:

sedatif homeopatía

No me interesa que me digan para qué se ha utilizado tradicionalmente, sino para qué lo puedo usar yo si lo compro. A mí, todo esto, me parece poco serio. Si no están bien etiquetados e indicadas las cosas, que no las comercialicen.

Pues en este relato histórico llegamos a 2013. En este año se puso en marcha un Proyecto de Orden Ministerial en un nuevo intento de adecuar todo lo anterior. ¿Qué paso? Pues que sigue en un cajón guardando polvo. Nunca se llegó a publicar ni a hacer oficial.

Conclusión con respecto a la regulación de la homeopatía: Situación de absoluta alegalidad/ilegalidad. No sé bien cómo considerarla.

¿Mi experiencia?

Pues yo fui una vez a una charla sobre homeopatía en Dermatología infantil. Sí. Tenía mucha curiosidad por oír hablar a alguien sobre el tema. A ver cómo argumentaban su uso, de qué iba eso, si me aportaba algo a mi trabajo. En el momento que oí que los niños con dermatitis atópica se trataban de manera distinta en función del humor o carácter, desconecté. ¿De verdad? ¿Alguien se lo puede creer? ¡Por favor, hay que ser serios! La medicina avanza con ciencia. No somos curanderos. No podemos avanzar con el “a mí me funciona”. Avanzamos con el “este estudio bien diseñado concluye con…”. Pero bueno, como un compañero me comentó, ¡ni aunque presentasen estudios sobre el tema!

A modo de resumen. ¿Qué es la homeopatía para mí?

Es una pseudociencia, no han demostrado nada de nada. También es una farsa, un timo. ¿Por qué? Ya has visto que las diluciones son infinitesimales.  Vamos, que lo que venden es azúcar a precio de oro. Conclusión: No está dentro de mi arsenal de tratamiento.

homeopatía placebo

¿Qué opinas? ¿Eres “usuario” de homeopatía? Creo que los comentarios son siempre de gran utilidad, anímate. Comparte este post, hay mucha gente que aún no ha descubierto el engaño de la homeopatía.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

PD: Desde hace meses en twitter se inició la campaña #NoSinEvidencia, twittea con este hastag.

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16 opiniones en “Homeopatía, ¿desmontando un engaño?”

  1. Con la medicina científica te refieres a aquella que nos ha atiborrado a antibióticos para “curar” simples gripes y que ha favorecido la aparición de bacterias resistentes, o a la que receta los medicamentos que le “sugiere” su farmacéutica de cabecera?

    1. Gracias por tu comentario. Tienes toda la razón del mundo. Esa tampoco es medicina científica. Medicina científica es aquella que receta antibióticos del menor espectro posible cuando hay un proceso bacteriano. Es aquella que se basa en estudios serios. Las resistencias antibióticas son un grave problema del que la gente no está concienciada. Será un tema a tratar más adelante.

    2. ¿Cuándo la medicina científica nos ha dado antibióticos para curar gripes, perdona? Es más, se han hartado de decir que NO los usemos para eso. Pero la gente ha hecho caso omiso, lo cual ha llevado a la aparición de bacterias resistentes. ¿Puedes dar alguna referencia de un solo estudio científico que haya recomendado usar antibióticos para curar gripes? Porque si no, estás mintiendo.

      1. Disculpa, creo que debe haber habido un malentendido entre los comentarios. Creo que todos estamos hablando en el mismo sentido. Yo el primer comentario lo he entendido en tono irónico. La gripe es un cuadro viral y los antibióticos son para infecciones por bacterias. Creo que es interesante escribir un artículo sobre el uso racional de los antibióticos y el peligro de su mal uso por el tema de las resistencias. Es misión de todos los sanitarios explicarlo bien, informar y concienciar a la población.

        1. Hola admin. Tal vez yo lo entienda diferente, pero me da que el mensaje de Luiso critica la “medicina científica” argumentando que han provocado resistencia en las bacterias al hincharnos a antibióticos para curar la gripe. Y la “ciencia” (o medicina científica) jamás ha hecho eso. Nunca. De hecho, ha hecho justamente lo contrario. Todavía en la alusión de los visitadores médicos se le puede dar algo (y sólo algo) de razón. Pero en eso, ni la más mínima.

          1. Oh!! Pues entonces soy yo quien no lo he entendido bien!! Opino exactamente igual que tú!! Gracias por la aclaración 😉

        2. Por otro lado, la homeopatía no es ni ciencia, ni pseudo ciencia. Es simple y llanamente un engaño y una estafa (las cosas, por su nombre mejor, no nos andemos con medias tintas). 😉

          1. Para mí también es un engaño. De ahí el título. Pero está claro y probado que científica no es. Lo primero es el pensamiento crítico y llamar a las cosas por su nombre.

  2. Entonces alguien me puede explicar por qué hay niños que se curan de alergias? Y ya no van al médico por resfriados?sí es solo azúcar? Bueno experimentaré porque tampoco me convence que dés aerius , inhaladores y sigan teniendo pitos., Mocos, irritabilidad..y les produzca caries, porque los inhaladores tampoco son buenos. Algo no se hace bien.

    1. Buenos días Encarna.
      Si miras la composición de la homeopatía es cierto que predominantemente es azúcar. Los principios activos que lleva están a unas concentraciones ínfimas, así que no tiene mucho sentido.
      Yo suelo explicarles a los papás de la consulta que la gente dice que le funciona la homeopatía, pero no hay estudios rigurosos que demuestren que funciona. A nadie se le ocurriría comenzar a tomar un medicamento “tradicional” para la tensión porque la gente diga que funciona. Antes de que salgan a la venta los medicamentos “tradicionales” pasan por muchísimos estudios de eficacia y seguridad muy serios. Hay que ser serios. La ciencia avanza demostrando las cosas de manera científica, no con la fe.
      Es cierto que para muchos cuadros no tenemos tratamientos curativos, debemos reconocer nuestras limitaciones y seguir investigando.
      Los niños se curan de los catarros y otros tantos procesos solos, no necesitan medicación de ningún tipo y, según van siendo mayores, suelen coger menos catarros, con o sin homeopatía.
      Un saludo.

  3. Acabo de leer este post y tengo que decir que yo si creo en la homeopatía. A mi hija (ahora con 4 años y medio) la fue muy bien un tratamiento homeopatico controlado para eliminar constantes bronquiolitis y posteriores bronquitis. Incluso en la guardería ella nunca estaba enferma mientras los otros niños faltaban continuamente por diversas dolencias. Siempre fuimos haciendo tratamiento preventivo. Sinceramente no creo en el efecto placebo en niños que no saben ni lo que les das ni lo que es.
    Ahora tengo un bebé y pienso hacer lo mismo.

    1. Hola Laura.
      Muchas gracias por tu comentario. Es tú opinión. Los médicos tenemos que recomendar cosas que los estudios han demostrado eficacia y seguridad, que no es el caso de la homeopatía.
      Un saludo.

  4. Hola! Yo también estoy en contra de ls homeopatía, pero siempre me vienen dos dudas/conclusiones a la cabeza.
    1. Debemos entender que las farmacias venden homeopatía porque es negocio seguro y se lucran con ello. Además quien elabora los productos son las farmacéuticas. Son todos del “mismo bando”. Es así?
    2. Pero los médicos… por qué narices hay médicos que la recetan????? Me dice un conocido que toma homeopatía: “Me lo ha recetado mi médico. Que es médixo tradicional y honeopático ”
    El colegio de médicos permite esto??????

    Te agradecería pudieras responderme, porque de momento ningún médico lo ha hecho… mucha “pullita” contra los farmacéuticos sobre este tema, pero nada de los médicos “homeopáticos”…

    Gracias!

    1. Hola Eli.
      Yo no critico ni a mis compañeros médicos ni mucho menos a mis compañeros farmacéuticos. ¡Dios me libre! Todos somos súper valiosos en el cuidado de los pacientes.
      El principal problema lo tenemos con la legislación que lo permite.
      Las farmacéuticas que lo fabrican y comercializan cumplen la legislación vigente, es decir, ninguna.
      Los compañeros farmacéuticos que venden productos homeopáticos, en el fondo, venden lo que otros han prescrito.
      El problema lo tenemos en los prescriptores. El código deontológico de los colegios de médicos en teoría sí que regula el tema de la homeopatía. Pero ahora mismo es una terapia alternativa, como el que trabaja con cualquier otra pseudo ciencia. ¿Alguien lo persigue o lo legisla? Cómo la homeopatía tenemos otras tantas terapias como las flores de Bach y demás. ¿Quién le pone “el cascabel algo gato”?
      Es una reflexión… No tiene solución sencilla ni falta de polémica.
      Un saludo.

      1. La verdad, sigo sin entender como un licenciado en medicina, con los conocimientos que tiene al respecto, puede prescribir homeopatía.
        Solo veo una respuesta: €€€€€€€
        Es la conclusión a la que llego… y más estando regulado, según dices, por los colegios de médicos.
        En fin…
        Gracias por la respuesta!

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