“¿Y ese bulto que tiene mi hijo?” ¿Sabes qué es un ganglión?

De repente un día de vacaciones, tu hijo se levanta bien. Se queda con la abuela a pasar el día pero, a mediodía cuando llegas a casa, te cuentan que le ha salido un bulto en la muñeca. “No se ha caído. Estaba bien esta mañana al levantarse”. Comienza la preocupación… ¿qué habrá pasado? Cualquier bulto agobia mucho, es normal. Me gusta escribir posts sobre cosas frecuentes, que le pueden pasar a cualquier padre. Quizás no sea de lo más común, pero a nosotros nos ha pasado. Igual estás en la misma situación. Hoy toca explicar qué es un ganglión y qué hacemos con ellos. ¡Al lío!

Empecemos por el principio: ¿Qué es un ganglión?

Se llama también quiste sinovial o quiste ganglionar. Con esos nombres ya tenemos alguna pista de qué se trata. Como su propio nombre indica, no es más que un quiste que surge de una articulación. Crece a partir de los tejidos que rodean una articulación, como los ligamentos, las vainas de los tendones y los recubrimientos de las articulaciones. Su pared es elástica y se rellena de un líquido espeso y viscoso (el que lubrica las pequeñas articulaciones).

ganglión globo de aguaSu pared es fibrosa con un contenido mucinoso. Importantísimo: NO ES MALO. Parece que cualquier bulto en cualquier sitio nos asusta mucho.

Piensa en el ganglión como un globo. Así que su tamaño puede variar en función de si está más o menos relleno.

¿Dónde lo podemos encontrar?

ganglión mano muñecaEs cierto que es más frecuente en el dorso de la mano y muñeca (80%), aunque también puede aparecer en otros sitios como los pies. Recuerdo una reunión de hace poco que presentaron un ganglión en el tobillo de un niño.

¿Y por qué se produce?

Pues claro, claro no está. Se dice que son idiopáticos o de causa desconocida. Hay teorías que los relacionan con golpes articulares. Por cierto, hablando de golpes, ¿recuerdas el post del stick de Arnica? Ya sabes… No ha demostrado que valga para nada en los golpes ;).

¿Qué le notaré a mi hijo?

ganglios muñecaRealmente notarle, le vas a notar poco. Más que nada le vas a ver que le ha salido, de repente, un bultito del mismo color de la piel en los sitios que hemos dicho. La piel no estará roja ni inflamada.

¿Le dolerá? Pues no debe. Sólo hay dos posibles casos en los que puede doler. Piensa otra vez en el globo. Si se llena mucho mucho y la salida es estrecha, será más difícil que el líquido salga fácilmente, así que no habría libertad de movimiento para el líquido. La otra opción es que el niño tenga la mala suerte que le pille el ganglion justo al lado de un tendón y le roce a diario.

¿Cómo se diagnostica?

ganglión exploraciónPues seguro que vuestro pediatra con verlo tiene suficiente. El diagnóstico es clínico (preguntando, viendo y tocando). En ocasiones se puede pedir una ecografía de control si la cosa no está muy clara o para confirmar el diagnóstico, pero no siempre es necesario.

Entonces, ¿qué hacemos?

ganglión no hacer nada esperar actitud expectantePues tenemos varias opciones:

  1. No hacer nada. Es algo bueno así que, ¿por qué tocarlo? Lo único que se recomienda es vigilarlo. Vigilar que no crezca en exceso, que no duela o que no se inflame o cambie de color la piel de alrededor. Si a tu hijo le pasa alguna de estas cosas, volved a consultar con el pediatra. Ya él/ella valorará si lo tiene que ver el traumatólogo.
  2. Pincharlo. Bueno, dentro de la “puñeta” que puede suponer para el niño (te recuerdo que es un globo con un envoltorio un tanto gordito). Puede ser una solución intermedia si el ganglión está muy gordo y no se quiere operar. Su tamaño será menor porque quitamos el líquido de dentro, pero el ganglió sigue ahí.
  3. ganglión cirugíaOperar. Como poder quitarse se puede, pero no es lo recomendado de inicio. ¿Por qué? Pues tenemos varios motivos:
    1. La cicatriz.
    2. Al estar cerca de una articulación, se puede afectar su movimiento.
    3. Cualquier cirugía no está exenta de riesgo. Por ahí cerca pasan vasos y nervios que pueden lesionarse
    4. Que vuelva a aparecer. ¡Sí! Es algo a tener en cuenta. Piensa el fastidio que es operarlo, pensando que va a ser la solución definitiva, y que reaparezca. Es triste, pero es así, puede pasar y hay que saberlo antes de entrar a quirófano. Que no haya chascos después…

¿Puedes imaginar lo que hemos hecho nosotros? ¡Pues claro! ¡Nada! Ya hace más de 3 meses que a mi hijo le salió. Ahí lo tiene, si no se lo tocas no le molesta. ¡Vamos! Sabiendo lo que sé, ya me tiene que pedir mi hijo de rodillas que le hagan algo porque le duele muchísimo, sino quietos. Ya se le irá. ¿Meses? ¿Años? Nos da igual.

¿Le pasa igual a tu hijo? ¿Quizás a ti? Espero tus comentarios. ¿Conoces alguien a quien le pueda resultar de utilidad? Compártelo en redes sociales.

ganglión compartir redes sociales

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

PD: Aquí puedes consultar también un post similar en el genial blog de traumatología de Miranda trauma (no dejes de seguirla en redes sociales), aunque va enfocado a adultos.

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