Fisura anal en niños. ¿Qué es y cómo solucionarla?

En ocasiones viene una familia muy alarmada porque su hij@ ha sangrado al defecar. Varias causas pueden justificar este susto. ¿La más frecuente? La fisura anal. ¿Conoces en qué consiste? ¿Cómo tratarla? En esta nueva entrada intentaré informarte sobre el tema.

¿Qué es una fisura anal?

Es una erosión o grieta en la mucosa de la zona final del intestino grueso, el ano.

¿Cuánto de frecuente es?

Puede ocurrir a cualquier edad, pero en niños pequeñitos es más frecuente.

¿Qué causa la fisura anal?

La mayoría son causadas a un traumatismo local. ¿Traumatismo local podrías pensar? Pues sí, la causa más frecuente en los niños, el estreñimiento. Al salir heces duras y abundantes, hace una herida en la mucosa. También puede dañar la mucosa la diarrea de la gastroenteritis, en ocasiones son heces muy ácidas que lesionan la mucosa del ano. Traumatismos mucho más infrecuentes en niños, por suerte, son los debidos al sexo anal.estreñimiento wc leche fisura anal

¿Y puede ser secundarias a otras enfermedades? Sí. Hay otras enfermedades que asocian fístula anal. En este grupo tenemos enfermedades como la enfermedad de Crohn, tuberculosis, tumores o enfermedades de transmisión sexual. Por suerte, todas ellas, poco frecuentes en los niños.

¿Cómo ocurre todo?

Tenemos una “pescadilla que se muerde la cola”. Al pasar las heces duras, el niño se hace daño y puede sangrar. ¿Qué hace el niño ante esto?  Pues retiene la caca para evitar hacerse más daño. Esto hace que las heces se endurezcan más aún, perpetuando más el problema.

¿Qué le notaremos al niño con fisura anal?

Dolor en el culete. Puede ser incluso en reposo, pero lo más frecuente es que sea al defecar. Este dolor puede asociarse a sangrado anal, lo que médicamente se conoce como hematoquecia. ¿Cómo diferenciamos una fisura anal de una hemorroide? Ambos problemas tienen en común los dos síntomas, aunque el dolor es más intenso en la fisura. Además, las hemorroides no complicadas no suelen doler. Así que la exploración física nos ayuda mucho.picor culo lombrices fisura anal

En la exploración veremos una herida lineal en la zona del ano. Si la fisura es aguda, veremos una herida fresca superficial, como un corte. Si la fisura lleva más tiempo de evolución y se ha hecho crónica, los bordes se irán poniendo blanquecinos. Como la exploración es dolorosa, nos encargaremos muy mucho mirar y, sobre todo, de no hacer ninguna maniobra que pueda aumentar el dolor del niño. El tacto rectal, en caso de que sea necesario, para cuando no haya dolor.

¿Necesitamos hacer alguna prueba complementaria?

No, habitualmente no. A no ser que la fisura no vaya bien o sospechemos alguna enfermedad que sea la causante de la fisura.

¿Podemos prevenirla?

¡Claro que podemos! Con buenos hábitos, intentando evitar el estreñimiento. Alimentación saludable, aumentado la ingesta de fibra y de agua. También hay que llevar cuidado cuando los niños sufren una gastroenteritis, que puede hacer que se erosione la mucosa del ano y causar una fisura, así que muchos cambios de pañal, para evitar la dermatitis.

¿Cómo tratamos la fisura anal?

Lo importante es tratar la causa de ese traumatismo que ha ocasionado la fisura. A veces sólo con tratarla, la fisura mejora y no necesitamos ningún tratamiento especial.

En otras ocasiones no es así y necesitamos indicar algún tratamiento. ¿Qué hacemos entonces?

  1. Limpiar suavemente la zona con agua y jabón. Secaremos después bien con una toalla.
  2. Volvemos al tema de la alimentación que hemos visto en el apartado de prevención. Aumentar la ingesta fibra y agua hemos visto que es muy importante para que las heces salgan blanditas. Una alimentación saludable con mucha fruta y verdura irá genial.fisura anal fruta y verdura alimentación saludable
  3. Baños de asiento. El calor en la zona ayudará a que se relaje el esfínter del ano y mejore el flujo de sangre que llega a la mucosa. ¿Cómo los hacemos? Sentaremos al niño en un sitio con agua calentita unos 10-15 minutos 2-3 veces al día, normalmente en el bidé. Nada de jabón. Sólo agua calentita.
  4. Crema anestésica si duele mucho al defecar. Será vuestro pediatra quien os indique si tu hij@ la necesita y cuál es la más adecuada.
  5. Si el niño está muy estreñido, puede que sea necesario usar algún tratamiento para ablandar las heces. No es momento de usar enemas o microenemas para ayudar al niño a defecar, ya que la zona la tenemos dolorida.

Si la fisura que tiene nuestro niño se debe a otra enfermedad, como la enfermedad de Crohn, lo primero será tratar la enfermedad causante.

¿Tu hij@ ha sufrido alguna vez una fisura anal? ¿Cuál es vuestra experiencia? Espero tus comentarios. ¿Te ha resultado útil? Comparte la entrada, seguro que puede ayudar también a otras familias.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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