“Doctora, mi niño come poco, ¿puedo hacer algo?”

Lo sé. Sé que el tema de alimentación agobia mucho a los padres. Sé que son muchos los que viven la alimentación de sus hijos con verdadera angustia. Muchas familias vienen a la consulta por el motivo “mi niño come poco”. ¿Es normal? ¿Debes preocuparte? ¿Podemos hacer algo? ¿Sirven de algo las “vitaminas para las ganas de comer”? Vamos a intentar desgranarlo todo poco a poco.

¿Qué quiere decir “mi niño come poco”?

¿Qué es comer bien o mal? La falta de apetito es algo relativo. Igual lo que para ti es poco, para mí la ración que toma tu hijo es normal. Por desgracia, en nuestra sociedad gustan los niños “lustrosos”. Se les considera más saludables que un niño delgadito.

Si a ti, como madre o padre, te preocupa que tu hijo coma poco, tenemos un problema. Hasta un 30% de los padres están preocupados porque sus hijos “comen poco”. Sin embargo, si definimos de manera estricta un trastorno de la alimentación no cumplirían criterios ni un 5% de los niños. ¿Dónde está el problema real? Sigamos…

¿Qué nos preocupa como padres sobre la alimentación de nuestros hijos?

  1. Que el niño coma lento o poquito.
  2. Los niños que no quieren comer lo que toca.
  3. El que haya cosas que el niño no quiera probar de ninguna manera.
  4. Que haya que darle de comer al niño porque no hay forma de que coma solo.
  5. Y sobre todo, que la hora de comer sea una lucha.mi niño come poco vitaminas para comer

¿Realmente tu hijo come tan poco como crees?

¿Qué es una ración normal para un niño? Me gustan estas dos webs: First Step Nutrition y Faros del Hospital Sant Joan de Deu. Tienes el tamaño recomendado de las raciones en niños pequeños. Merece la pena entrar en las páginas. Puedes ver, de manera gráfica, el tamaño de las raciones recomendadas de distintos alimentos. Cuando se las enseño a algunos padres se suelen sorprender. Los papás generalmente pensáis que vuestro hijo debería comer más cantidad.mi niño come poco suplementos

Hace un tiempo compartí un post sobre los niños mal comedores. ¿Qué diferencia hay si un papá consulta por “Doctora, de verdad, de verdad que mi niño come poco”?

Dentro de los niños con poco apetito tenemos varias opciones:

  1. Si has pinchado en los links de arriba sobre las raciones, igual ya te has dado cuenta que tu hijo es normal. Eras tú el que pensaba que tenía que comer más. ¿Cómo sabemos eso? Con una encuesta dietética y enseñando los tamaños de las raciones en fotos a las familias (así todo se ve mejor) es posible tranquilizar bastante. ¿Problema? Que tu hijo sea delgadito o pequeñito (siempre dentro de lo normal, por supuesto), tendrás a todas las vecinas y la familia opinando… Te entiendo, te pondrán la cabeza como un bombo. Es importante que tú sepas que tu hijo es normal y que come “lo que le toca”.
  2. Hay niños en los que la frase “mi niño come poco” es real. Hay niños con un apetito limitado. Son niños que viven del aire. Comen muy poquito, pero son activos, felices y crecen bien. Ahora veremos qué hacemos con ellos.
  3. Por último tenemos niños que comen poco, pero que tienen algo más. Son apáticos, poco activos, con signos de desnutrición o crecen mal. Ojo ahí.mi niño come poco problemas en la comida

Empecemos por el final. ¿Qué hacemos si tu niño come poco de verdad y tiene algo más?

Será vuestro pediatra quien, tras hacer una encuesta nutricional, explorar al niño y medir distintos parámetros de crecimiento, si lo cree conveniente, tendrá que solicitarle alguna prueba. Piensa que estos niños son los menos, así que tranquilidad y confía en el buen criterio de tu pediatra.

Vayamos ahora al otro extremo

Los niños del primer grupo no tienen un problema real. El problema realmente es nuestro, de los padres, de la sociedad. El niño come lo que debe. ¿Qué hacemos? Pues vamos a intentar relajarnos y cambiar nuestra forma de pensar.mi niño come poco cantidad

¿Y con los niños con apetito escaso? ¿Tenemos algún truco?

  1. Es fundamental que todo aquel implicado en la alimentación del niño tenga la misma postura. No vale que la madre haga una cosa, pero que el niño coma en casa de los abuelos y con ellos haga otra. Todos somos una piña.
  2. No te culpabilices, desdramatiza y asume cómo es tu hijo, no te lo van a cambiar.
  3. Sería bueno que tu hijo llegue con hambre a las comidas. Que haga un máximo de 5 comidas al día y que entre ellas sólo tome agua. Nada de zumos, bebidas azucaradas ni picoteo.
  4. ¿Te desesperas porque tu hijo come muy lento? Establece un tiempo para la comida. Cuando se acaba la hora de comer, se retira la comida, pero sin gritar, sin enfadarse, sin forzar, sin castigar. A otra cosa con alegría y sin darle mayor importancia.
  5. Nada de pantallas comiendo.
  6. Los niños selectivos mejor dejarlos para otro día. Importante: Nada de menús “a la carta”. Los alimentos que más suelen gustar a los niños no suelen ser los más saludables.

¿Y si le damos algo para que le abra el apetito? ¿Qué tal algún suplemento ya que come poco?

Con respecto a los estimulantes del apetito, mi respuesta es clara: No son recomendables. Si quieres leer un buen artículo sobre el tema de mi compi Gabi Ruíz, aquí te lo dejo. Tampoco soy nada, nada amiga de los “suplementos”. Te dejo un post maravilloso de mi compañero José Mª Lloreda al respecto del tema.

Anta la frase “Mi niño come poco” lo que sí te recomiendo son libros, libros que te ayuden a ver que tu hijo es normal

Me encantan “Se me hace bola” del nutricionista Julio Basulto y “Mi hijo no me come” del maravilloso pediatra Carlos González. Te los recomiendo encarecidamente.

Recuerda: Tú marcas la CALIDAD, tu hijo marca la CANTIDAD. Siempre, siempre alimentación saludable.

mi niño come poco comer en familia¿Cómo come tu hijo? ¿Algún otro consejo que crees que pueda valer a otros padres? Si es así, comenta. ¿Te ha parecido útil? Pues te agradezco que compartas. A otros padres puede que les sea también de útil.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

 

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7 respuesta a ““Doctora, mi niño come poco, ¿puedo hacer algo?””

  1. Es fascinante que en una sociedad como la nuestra siga siendo una preocupación que el niño pase hambre. Tanto, que la gente prefiera que coma gusanitos a que no coma. Las empresas han hecho su trabajo fenómenalmente.
    Lo de Pediasure me ataca los nervios. La publicidad que hacen es, sencillamente, asquerosa, culpabilizando a los padres y metiendo un miedo injustificado para venderte una basura a precio de oro.
    No puedo más que unirme a la recomendación de los dos libros que comentas. Gracias a su lectura previa, creo que soy bastante razonable con el tema de las comidas. La tele sigue siendo el punto flaco…
    Gracias por el post, interesante como siempre.

  2. Post muy interesante.
    Tengo pendiente la lectura de esos dos libros.
    Por suerte, mis dos hijos comen muy bien. Pero mientras el primero no tiene problema en probarlo todo y come muy variado, el segundo es algo más selectivo.
    Así que sería estupendo un post sobre niños selectivos.

  3. Yo reconozco que soy una de esas madres preocupadas, aunque he leído los libros de Carlos González he intento relativizar… Pero cuando tu hijo come casi normal (hay días que se sacia antes) según las medidas de la mano y variado, aunque no quiere probar cosas nuevas, y le das la alimentación lo más sana posible, y ves que con casi 4 años sigue pesando 12 kilos, es activo y feliz, te planteas ¿tendría que preocuparme? ¿Tendría que pedir a su pediatra la encuesta nutriciónal o algún seguimiento? No sea que yo piense que está bien y luego no sea real.
    Aparte, lo que te recomiendan, incluso algún pediatra, es que le metas quesitos por doquier, nata, rebozados… ¿Tendría que darle alimentos específicos para engordar? ¿Cuáles serían sanos?
    Muchas gracias

    1. Hola Sandra.
      Entiendo tu preocupación. Lo que debemos buscar es que estén sanos. Si les enseñamos a comer alimentos poco saludables para que engorden, llegará un momento en que pasen al extremo contrario. Si tú lo ves bien y tu pediatra también no debe haber problema. Enséñale a comer saludable y variado, es lo mejor que le puedes dar.
      Un saludo.

  4. Creo que lo que expone Sandra es un claro ejemplo de algo que nos afecta a todos en mayor o menor medida: la normalización del sobrepeso. Estamos tan acostumbrados al sobrepeso, que cuando vemos que nuestros hijos pesan “poco”, la tendencia natural es querer que pesen más. El mío lleva estancado en unos 13 kilos meses y meses, no es un gran comilón, y los pantalones hay que apretárselos bien. Pero casi nunca enferma, y en el parque corre que se las pela, habla que te vuelve loco, y no hay nada aparente que diga que tiene un problema. Pues nada, usemos la cabeza y no hagamos nosotros el problema.
    Que conste, Sandra, que te entiendo perfectamente, porque a mi me pasa esencialmente lo mismo.
    Saludos,

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