Doctora, a mi hijo le duelen las piernas, ¿serán dolores de crecimiento?

Casi todas las semanas viene una familia a consulta porque su hijo tiene dolores en las piernas. ¿Serán dolores de crecimiento? ¿Cuándo debemos preocuparnos? En esta nueva entrada intentaremos darle respuesta a todas tus preguntas.

¿Qué son exactamente los dolores de crecimiento?

Pues no hay una definición consensuada. Incluimos en este grupo los dolores recurrentes, autolimitados, que sufren algunos niños para los que no tenemos ninguna otra explicación. Son dolores que despiertan al niño de noche, pero no tiene síntomas de ninguna otra enfermedad músculo-esquelética. ¿Qué quiere decir esto? Que si tu hijo tiene dolores articulares con inflamación y rigidez, hay que buscar otra cosa diferente.

Los dolores de crecimiento son benignos. Y habitualmente desaparecen 1 o 2 años después de que comenzasen.

¿Son frecuentes los dolores de crecimiento?

Pues la prevalencia varía mucho de unos estudios a otros según la población estudiada, la edad y los criterios de definición usados. Desde un 4% a un 37% de los niños sufren este problema. Fíjate que puede llegar a ser un problema que sufran uno de cada tres niños, así que no es poco.

Los dolores de crecimiento suelen iniciarse entre los 2 y 12 años. Y son algo más frecuente en niñas que en niños. En ocasiones hay antecedentes en la familia de alguien que también los sufría.

¿Sabemos por qué ocurren exactamente?

Pues la verdad es que no. Son dolores que ocurren en niños en fase de crecimiento. Pero el dolor no ocurre exactamente por el crecimiento. No es que los huesos se estiren al crecer y por eso duelan, como mucha gente cree. Parece ser que alguna influencia tienen los problemas emocionales y psicológicos, pero no está tampoco claro del todo.dolores de crecimiento causas

Como veremos un poco más adelante, los dolores de crecimiento aparecen más en niños con mayor actividad física. En este estudio se midió con ultrasonidos la velocidad sónica del hueso. La disminución de la velocidad sónica se relaciona con sobreuso local. Pues bien, los pacientes de este estudio con dolores de crecimiento tenían esta velocidad disminuída con respecto a los controles.

Otro estudio valoró la sensibilidad particular de estos niños al dolor. En él un 45% de los niños con dolor de cabeza recurrente también tenían dolores de crecimiento. A estos niños sus padres los describían como que tenían una mayor sensibilidad al dolor y una reacción mayor a situaciones estresantes.

¿Qué vas a notarle a tu hij@ si tiene dolores de crecimiento?

  1. El dolor suele ocurrir en los miembros inferiores. ¿En los brazos podría ser? Sí, pero mucho menos frecuente y asociado a molestias en las piernas.
  2. Cuando duele suele ser en ambas piernas y de manera profunda, en el muslo o la pantorrilla.
  3. El dolor es súbito e importante, tanto que puede hacer llorar al niño.
  4. Hay períodos libres de días, semanas o meses entre los episodios de dolor.
  5. Los niños más mayores lo describen como tipo calambres o sensación de piernas no descansadas.
  6. El dolor es nocturno y puede interrumpir el sueño. La mayoría de niños están bien por las mañanas.
  7. La actividad del niño continúa siendo normal, el dolor no interfiere en ella.
  8. Un tercio de los niños también asocian dolor abdominal o cefalea recurrentes.
  9. La exploración física es normal.
  10. El dolor calma con masaje, calor o analgésicos, como ibuprofeno o paracetamol.

¿Cómo podemos saber que a tu hij@ le pasa eso y nada más?

Pues si, a todos estos criterios de arriba, le sumamos que no hay dolor ni inflamación en ninguna articulación y el dolor es mayor los días de más actividad física casi, casi que lo tenemos claro. Necesitaremos una buena historia clínica, indagando como policías en lo que ha ocurrido en los días anteriores. También es fundamental una buena exploración física (no sólo de la parte músculo-esquelética), para comprobar que el niñ@ no tiene nada anormal que nos haga sospechar otros procesos que pueden dar dolor de miembros.bronquiolitis exploración dolores de crecimiento amigdalitis

Habitualmente no es necesario hacer analítica ni radiografía si no hay ningún signos de alarma.

¿Cuáles son estos signos de alarma que nos hacen pensar que esos dolores igual no son del crecimiento?

  1. Síntomas generales, como fiebre o pérdida de peso.
  2. Dolor de una sola pierna, persistente y que va en aumento.
  3. Dolor durante el día.
  4. Cojera o limitación de la actividad física.
  5. Inflamación de alguna articulación o rigidez.
  6. Dolor aislado en brazos, espalda o ingle.

En estos casos sí que nos planteamos hacer alguna exploración complementaria, porque sospecharemos algo más.

Vale, ya sabemos que no tiene nada más y que son sólo dolores de crecimiento. ¿Cómo podemos tratarlos?

Lo primero de todo, hablar con la familia y el niño. Explicarles que no es nada malo, que no se deben asustar y que le va a pasar más veces. Si tienes claro que es un proceso benigno y que antes o después cesará, lo vivirás con menos angustia. Es bueno explicar también que es posible que los días que hagan más actividad física pasen una noche peor, así la familia ya estará advertida.

Como ya hemos visto antes, si el niño tiene dolor, le daremos analgésicos (ibuprofeno o paracetamol) cuando lo necesite. A veces el masaje o calor local también puede aliviar el dolor.dolores de crecimiento tratamiento

¿Y tu hij@? ¿Sufre dolores de crecimiento? ¿Qué experiencia tienes en casa? Espero tus comentarios. Si te ha parecido interesante, compártelo, puede ser de utilidad para otras familias.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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2 respuesta a “Doctora, a mi hijo le duelen las piernas, ¿serán dolores de crecimiento?”

  1. Al leer el título he creído reconocer algo que me pasaba a mi de pequeño, pero al leer la entrada completa no encuentro tanta coincidencia. También es verdad que de aquello hace más de 30 años, y la memoria que guardamos de ese tipo de situaciones no es muy perfecta, pero creo recordar que a mi me dolían esencialmente las rodillas, durante el día, al hacer ciertos movimientos. No recuerdo dolor por la noche, ni ningún otro síntoma especial.
    Mis padres me llevaron varias veces al médico, y creo que les comentaron que eran esos dolores de crecimiento.
    Lo cierto es que al cabo del tiempo, desaparecieron.

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