Convulsión febril ¿sabes qué es?

Siguiendo con la “serie” de posts sobre el tema de la fiebre, hay uno estrella, algo que agobia un montón a los padres. ¿No le dará al niño “un ataque” con la fiebre tan alta? ¿Qué son esos “ataques”? ¿Sabes qué es una convulsión febril? Y si le ocurren a tu hijo, ¿sabrías cómo actuar? ¡Vamos a ello!

¿Qué es una convulsión febril?

Lo primero que debemos saber qué es una convulsión o crisis. Pues ésta se puede manifestar de diferentes formas. Bien como una pérdida de conciencia, el cuerpo del niño puede quedar rígido, con los ojos en blanco, los labios morados, puede parecer que no respira y a veces tiene movimientos de sacudidas de brazos y/o piernas. Otras veces el niño puede quedar como sin fuerza. Suele durar poco tiempo, unos pocos minutos (aunque a los papás les suelen parecer horas eternas). Cuando se le pasa, el niño se suele recuperar poco a poco o quedarse un ratito algo confuso y adormilado.

Se llama convulsión febril porque coincide con la fiebre. fiebre convulsión febrilUna cosa importante que debemos recordarles siempre a los padres es que no se relaciona con el grado de la fiebre, así que sin agobios (te recuerdo aquí también el post de la fiebre). Es decir, el niño no tiene más papeletas para tener una convulsión febril con 40ºC que con 38.1ºC.

¿Por qué a unos niños sí les ocurre y a otros no?

Las crisis febriles, que conocemos como típicas, se suelen producir en niños previamente sanos de entre 6 meses y 5 años. No son tan raras. Un 3-5% de todos los niños sanos han tenido, al menos, una convulsión febril en su vida. ¿Por qué a unos sí y a otros no? Pues no se sabe la causa exacta. No se heredan, pero sí que es habitual que haya antecedentes en alguien de la familia.

El que un niño tenga una convulsión febril no quiere decir que la infección que tenga sea más grave. Algunas infecciones leves, como la gastroenteritis por Rotavirus, las causan con más frecuencia.

¿Qué puedo hacer si mi hijo sufre una convulsión febril?

Primero y fundamental: ¡CALMA! Es muy difícil, pero hay que intentarlo. Es cierto que es una situación que agobia bastante.

Cosas importantes que podemos hacer:

  1. Poner al niño tumbado, en un sitio en el que no se golpee, en posición lateral de seguridad.convulsión febril posición seguridad
  2. Comprobar que respire bien, que no se atragante. Lo de que se puede tragar la lengua es una leyenda urbana. ¡No metas tu mano en su boca! Puedes hacerle más daño.
  3. Espera a que pare. Intenta controlar el tiempo que dura con un reloj.
  4. ¿Es la primera vez que le pasa? ¿Estás en casa? Mientras alguien se encarga de todos estos pasos que te he comentado, llama al 112. Es conveniente que un médico valore al niño. Si cuando lleguen ya ha pasado, sólo necesitará que lo exploren. Si cuando llegue el equipo de emergencias sigue con la convulsión, le pondrán la medicación que necesite.
  5. ¿Tienes la mala suerte de haber pasado ya por este mal trago? Entonces lo normal es que el pediatra ya os haya mandado medicación por si esto ocurría. Si tienes medicación y ves que la convulsión dura unos minutos, pónsela (habitualmente será por vía rectal). Además también debes buscar ayuda médica.stesolid-5 convulsión febril

    ¿Podemos hacer algo más?

    Ya hemos visto que, casi siempre, las convulsiones febriles cederán solas en unos pocos minutos. Como la convulsión está asociada a la fiebre, algo que nunca se nos debe olvidar nunca es dar algo para calmarla. Ibuprofeno o paracetamol, el antitérmico que uséis habitualmente.

    Ya hemos visto que hay algunos niños que pueden tener conclusiones repetidas con la fiebre. Para los padres de estos niños supone una tranquilidad tener medicación por si les vuelve a pasar. El medicamento que se usa más habitualmente se llama Stesolid® (diazepam) y se pone por vía rectal. Aquí abajo te pongo los dibujos indicativos de la ficha técnica, ves que no tiene mucho misterio, pero hay que saber ponerlo.

    stesolid convulsión febril

Una vez pasado el susto inicial a los padres les asaltan otra serie de dudas: ¿Tienen algo que ver con la epilepsia? ¿Hay que hacerle alguna prueba al niño? ¿Le afectará de alguna manera?

La epilepsia es una enfermedad distinta. Un niño epiléptico puede tener convulsiones con o sin fiebre. Pero un niño que ha tenido una convulsión febril no tiene porqué ser epiléptico. La probabilidad es baja. El 1% de los niños con convulsiones febriles será epiléptico.

Hemos visto antes que hay un tipo de convulsiones febriles que se llaman típicas. En esas no hay que hacer ningún tipo de estudio, sólo buscar la causa de la fiebre. Hay otras convulsiones febriles que se llaman atípicas (no son como hemos comentado arriba, duran más de 15 minutos o se repiten con frecuencia). En estos segundos casos igual sí que hay que hacer algún estudio o que valore al niño un neurólogo. Vuestro pediatra lo decidirá.buscar convulsión febril

Tranquilo todo el mundo. Una convulsión febril no va a afectar al desarrollo ni la inteligencia del niño.

¿Le repetirá? ¿Cómo lo prevenimos?

Pues haya más posibilidades de que no le repita de que sí lo haga. Sólo 1 de cada 3 niños volverá a tener otra convulsión. Tienen más posibilidades de que le repitan aquellos niños con antecedentes familiares o los que tuvieron la primera convulsión febril siendo más pequeños. En cambio, si han pasado más de 6 meses de la crisis febril, la posibilidad de que repita va disminuyendo.

No podemos prevenir nada, así que no hay que obsesionarse. Lo único que podemos hacer es controlar la fiebre, como hacemos habitualmente.

¿Y qué hacemos con las vacunas?

Justo ayer me planteó una madre en la consulta esa pregunta. Su hijo había tenido dos convulsiones febriles hace meses y se planteaba ponerle la vacuna de la meningitis B, pero le tenía pánico a la fiebre que le pudiese dar. ¿Qué le recomendarías? Pues un niño que ha tenido convulsiones febriles es como cualquier otro. Debe recibir las vacunas del calendario que le correspondan. Ante las vacunas “extra”, la actitud debe ser la misma que para otro niño. No se aconseja dar antitérmicos preventivos antes o después de la vacunación. Aunque sí en caso de que tengan fiebre o estén molestos tras la vacunación. Aquí puedes ampliar información sobre convulsiones febriles y vacunas (como la de la gripe) en la web del Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades.

¿Has tenido alguna experiencia como está? ¿Ya sabes cómo reaccionar en caso de que repita? ¿Te ha quedado alguna duda?

Espero tus comentarios.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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