Comida basura en un mundo de fantasía

Seguimos con la serie viajera americana. En el último post vimos el tema de las bebidas azucaradas y su relación con la obesidad y otros problemas de salud. ¿Qué tal la comida? ¿Mucha comida basura? ¿Estamos fomentado la obesidad en el parque “en el que los sueños se hacen realidad”? Pues te cuento mi experiencia en estos días de #ViajePediatra2punto0.

Quede por delante que mi intención no es criticar en sí a los parques de atracciones, sino reflexionar sobre lo que tenemos delante

comida basura mickey mouseHe de confesarte que no todos los parques de atracciones son iguales. Nosotros estuvimos en dos. En general ves comida basura por todos lados, pero es más fácil encontrar algo saludable de verdad en el parque de atracciones de unos conocidos estudios de cine que en el de Mickey Mouse. ¿Sólo pasa esto en los parques de atracciones americanos? No lo sé. Supongo que no, que serán todos “primos hermanos”. Pero hace muchos, muchos años que no iba a ninguno. En esos años no tenía hijos y no me fijaba si había o no comida basura. Además, la alimentación en la infancia-adolescencia creo que hay a pocas personas que les interese, así que no puedo decirte.

Primero y más importante: ¿Sabes por qué no es bueno asociar situaciones agradables con comida basura?

comida basura sistema de recompensaQuizás te parecerá una tontería, pero no lo es. Hay un circuito cerebral que gestiona todo esto, se llama sistema de recompensa. El sistema de recompensa está formado por distintas áreas cerebrales, interconectadas por un circuito reforzador.

A ver si me explico para que lo entiendas.  ¿Crees que es igual la sensación que tiene un niño cuando come con sus padres un perrito caliente en un parque de atracciones (todos contentos y pasándolo bomba) o palomitas y bebida de cola en el cine (también sin disgustos ninguno) que cuando al niño le toca de comer lentejas (que odia) y su madre le obliga a comérselas? Pues está claro que no. En las dos primeras situaciones el niño asocia esa comida a situaciones agradables, mientras que en la última probablemente haya una situación más tensa o con cabreo incluido.

Es lo mismo que en las adicciones. Piensa en el cerebro de un drogadicto, detecta una sensación placentera cuando consume la droga, manda a una señal al sitio necesario y refuerza ese circuito de placer. Pues con los alimentos ocurre igual.

Todos sabemos que ir a un parque de atracciones uno no va a comer bien. Pero, ¿hay opciones de comer medio saludable?

Durante los viajes de este tipo comes más veces algo rápido, para aprovechar más el tiempo, así que es más frecuente hacer transgresiones dietéticas. Es normal. Cuando uno no está acostumbrado a eso, el cuerpo mismo te pide otra cosa. Así que las comidas intentaba hacerlas más “light”, más saludables dentro de lo posible. No te creas que fue fácil.

comida basura menú¿Entiendes inglés? Pues éste es un ejemplo de sitio para comer o cenar, como cualquier otro de los del parque. Si ves, el letrero entre el 3 y el 4, lo que pone es “Opciones más saludables”. Entre ellas tenemos sandwich de pollo, hamburguesa jardín con queso y ensalada de pollo. Te cuento cómo es la ensalada de pollo, porque una vez lo intenté: Unos trozos de lechuga con una pechuga de pollo tiesa a la plancha o rebozada y un montón de salsa de esa que usan los americanos para las ensaladas (creo que lleva mahonesa y mucha mostaza). ¿Te parece muy saludable? Creo que no necesitas que te diga mi opinión.

Luego viene otro tema: De tanto andar, puede que te de hambre a media mañana o que tus hijos te pidan de merendar. Y de postre, ¿qué podemos tomar?

comida basura palomitasPues yo te enseño fotos de la “oferta gastronómica”: Dulces, dulces y más dulces. Bueno, miento, también algo de salado. Mira qué mostrador de palomitas. No se ve muy bien el tamaño de las bolsas para que te hagas una idea, pero ya te lo digo yo: Monumental. La otra opción que existe es un bote de plástico decorado con muñecos (de tamaño también considerable) que compras y es recargable la veces que quieras. ¿Cuál es el problema de esto? Pues que te ves a niños de 2-3 años con el pedazo de cacharro desayunando comida basura a las 9 de la mañana.

Con respecto a los postres, te los puedes imaginar: Helados y dulces varios. En uno de los parques es casi imposible encontrar algo de fruta. Yo recordaba, de un viaje anterior, que había unos puestos donde (a precio de oro) se podía comprar algo de fruta. Si estás acostumbrado a tomarla, cuando no la tomas, el cuerpo te lo pide. Pero esta vez ha sido diferente, comida basura dulces parque de atraccionesparece que vamos cada vez a peor. Antes era fácil localizarlos, de hecho creo recordar que había varios. Ahora, el último día, conseguimos localizar un único puesto en todo el parque en el que, escondidos entre en expositor repleto de bebidas azucaradas, había unos cacharritos con trocitos de fruta. Era muy complicado encontrarlos. Supongo que si la gente no los consume, los van dejando de ofertar. Éstas manzanas son las que más se ven por todos sitios, pero muy saluables no parecen…

Siguiente etapa: Las tiendas de souvenirs

comida basura caramelosTe puedes imaginar lo que hay, ¿no? Mostradores repletos de caramelos gigantes de todos los colores, olores y sabores, tamaño maxi, por supuesto.

¿Los niños comen caramelos? Obviamente, y los míos también, de vez en cuando. Pero volvemos a lo anterior. Ves a niños diminutos a cualquier hora (cualquiera es cualquiera) con una piruletas más grandes que ellos. Horas y horas de azúcar sobre los dientes (pasto de caries seguro).

¿Y las cantidades?

comida basura helado mickey mouseLas cantidades en EEUU son desorbitadas. Sólo tienes que echar un ojo a la superoferta de la heladería: Un lavabo con forma del pantalón del ratón más famoso del mundo bien repleto de helado con mucha nata y toppings (en la foto es posible que no te hagas una idea muy buena del tamaño, pero era gigante). Tú podrías pensar: “Eso no se lo toman ni entre cinco”. Pues no, ahí ves a personas que se lo toman solicas, sin necesidad de compartir. Claro, que esos cuerpos tienen un apetito y un estómago mucho mayor que el de una persona normal.

Mis pobres hijos uno de los días pidieron un helado, una tarrina pequeña de su sabor favorito, para el postre después de comer. Fueron incapaces de tomarse ni la mitad del helado, dijeron que no querían más.

Alguna opción habrá de comer bien, ¿no?

Sí. Es cierto que haberlas hailas. Pero tremendamente más caras. Son restaurantes más “puestos”y para estar sentado. Nosotros intentamos que la cena, al menos, fuese en uno de estos restaurantes.

Igual piensas que soy un poco exagerada

Es posible que me consideres como una exagerada, una histérica. Pero hay dos aspectos importantes en toda esta reflexión de hoy (sí, hoy no toca ciencia, sino experiencia):

  1. No es lo mismo que vayas a un sitio de estos un día puntual y que tengas que comer peor, que tener que estar 5 días comiendo comida basura. Cuando vas a los parques de atracciones americanos no es para un día, te vas para varios. Mantener este ritmo de comidas para mí ni es saludable ni me entra en el cuerpo.
  2. ¿Qué le estamos enseñando a los niños? Ponemos a su disposición comida basura de manera sencilla que, además, asociamos a experiencias agradables. Todo un cóctel fomentador de obesidad.

¿Qué te ha parecido? ¿Te ha gustado? ¿Cuál es tu experiencia si has ido últimamente a un parque de atracciones? ¡Compártelo!comida basura parque de atracciones

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto).

Sígueme en:

Posts relacionados

6 opiniones en “Comida basura en un mundo de fantasía”

  1. Muy bueno Matílde. Me parece especialmente pernicioso el que un niño pequeño asocie algo muy divertido, estar en un parque chulísimo, con cierto tipo de comida. Eso deja una impronta contra la que es difícil luchar después. Cuanto nos queda por hacer !

    1. Gracias por tu comentario Gabi.
      Me alegro que te haya gustado.
      Sí, nos queda muchísimo por hacer, pero lo primero es que las familias estén informadas. Muchas no saben todo esto.
      La obesidad es un problema actualmente importantísimo y tenemos que dar mucha “caña” con el tema de la alimentación.
      Un saludo.

  2. Matilde, me ha gustado mucho tu post. Una vez que nos convertimos en padres, todo lo vemos desde una perspectiva muy distinta. Estoy de acuerdo en que debemos ser críticos.
    Cada vez resulta más habitual la relación de comida rápida y procesada en lugares destinados a niños, también en nuestro país. Hasta hace poco, incluso en la sala de espera de mi consulta!! Por suerte, ésto último ha cambiado.

    Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *