Mi hijo de 2 años aún lleva chupete. ¿Hasta cuándo?

Sábado por la mañana, te acompañan tus hijos de 6 y 2 años para hacer la compra en el supermercado, luego a la frutería y a la pescadería. Todo de locos, a prisa y corriendo. Tenéis que terminar antes de las 11 h que tenéis cita en la peluquería los 3. Son las 10.30 h (vamos fatal de tiempo), el pequeño se enfada en la cola de la caja del supermercado porque quiere una chocolatina. Monta una “pelotera” tremenda, sin parar de llorar y gritar. ¿Solución fácil? Como todavía lleva chupete, le pones el “tapón”. Y se queda en la gloria. Todo el mundo se queda en la gloria. Ya no hay llantos, así que a seguir corriendo. ¿Es correcto? ¿Hasta qué edad podemos tolerar que un niño siga con chupete? ¿Consecuencias? ¿Habrá algo de científico en todo esto?

¿Qué es un chupete?

Parece una pregunta muy tonta, ¿no?, de perogrullo diríamos. En el año 1.901 Christian W. Meinecke solicitó una patente para “un nuevo y original consolador de bebés”. Fíjate el nombre que tiene en inglés, “pacifier”, el pacificador 🙂 El chupete no es más que un trozo de plástico que tiene la misión de consolar al niño de manera artificial. Sí, artificial, porque la forma natural de consuelo sería con la madre, con cariño o con pecho.

¿¡Perdón!? ¿¡No es el pecho a lo que se acostumbra el niño usándolo como chupete!? Pues no. Hay distintos tipos de succión: La succión nutritiva, que es la que usan los niños a la hora de comer, y la succión no nutritiva, el niño chupa para calmarse. ¿Qué pasaba en el siglo XIX que no había chupetes? Pues que ante el disgusto del niño o si se daba un golpe fuerte, la madre lo cogía, le abrazaba y le explicaba lo que pasaba. Si era pequeñito, se había dado un golpetazo y estaba todavía con lactancia materna, la madre se lo ponía un minutillo a la teta y disgusto resuelto.

Indaguemos un poco más en qué es eso de la succión no nutritiva

La succión no nutritiva es normal dentro del desarrollo de los primeros años. Los niños no sólo chupan para alimentarse. Sino también para calmarse. Chupan el chupete, se chupan el dedo o chupan el pecho de su madre. Sobre los 4-5 años los niños aprender a calmarse con otros mecanismos. Problema: aquellos niños que se chupan el dedo es más probable que sigan con esta conducta después de esta edad.

¿Cómo consolamos actualmente?

Pues actualmente el chupete lo usamos muchas veces, sino la mayoría, como botón de “off”. No lo critico, pero sí reflexiono sobre ello. Yo también he tenido hijos pequeños y lo he usado.

Desde los primeros días ya estamos intentando que se agarre al chupete para calmarlo cuando llora. Sea porque tiene cólico del lactante o para conseguir que “aguante” algo más entre toma y toma, engañándolo vilmente. Se hace mayor y a la mínima que abre la boca se lo ponemos, así estará callado y no dará mucho follón. ¿Cierto?

No hay que demonizar el chupete, todo en su justa medida es adecuado. Yo suelo decirle a los padres en la consulta que lo prefiero al dedo. Si se prolonga la cosa, el dedo no se puede cortar ni tirar a la basura. El chupete tiene su utilidad, pero hay que saber cortarlo a tiempo.

¿Tiene consecuencias que un niño use chupete?

Problema principal: Cuando la succión no nutritiva persiste más allá de la salida de los dientes definitivos puede contribuir a que se desarrollen problemas de maloclusión. ¿Qué es la maloclusión? Un problema de malaposición de los dientes (explicado fácil, el niño tiene “más papeletas” de tener que llevar ortodoncia en unos años). Parece en cambio que no hay relación entre el uso prolongado de chupete y el aumento de la incidencia de caries.

Se ha descrito que hay asociación entre la otitis media de repetición y el uso del chupete. Tanto es así que en niños con otitis muy frecuentes se recomienda no usar el chupete más allá de los 10 meses. También hay mayor asociación con infecciones por hongos en la boca. No quiere decir que, si tu hijo usa chupete, obligatoriamente le ocurran estas cosas. Sin embargo, si está predispuesto a sufrir otitis repetidas, quizás es conveniente retirarlo antes.

Otro problema asociado al uso del chupete es una menor duración de la lactancia materna. Es 2-3 veces más frecuente que finalice pronto la lactancia materna en niños que usan chupete que en aquellos que no. Lo que no se ha establecido es una relación causa-efecto entre ellos, sólo una asociación. ¿Es sólo el uso del chupete un marcador de que algo no va bien con esa lactancia materna? ¿Indica una menor motivación para lactar? No está claro. Por eso no se recomienda “ofrecer” el chupete hasta las 2-3 semanas, cuando ya esté bien establecida la lactancia materna.

¿No serán todo pegas? Algún beneficio tendrá, ¿no?

Pues sí, parece que no muchos, pero algún beneficio sí que tiene el chupete. Hay una relación entre uso del chupete y menor incidencia de muerte súbita del lactante. Otro efecto beneficio es su efecto analgésico (calma el dolor).

Hemos decidido que le vamos a ofrecer chupete al niño. ¿Son todos iguales? ¿Hay un chupete ideal?

Pues lo más importante es que sea seguro, por lo que debe cumplir con las normas fijadas por AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación).

  1. Ni el chupete ni su cadena que lo acompañe deben llevar puntas o bordes cortantes. No puede tener partes desmontables, pegatinas ni etiquetas.
  2. La longitud máxima de la tetina será de 33 mm y no podrá contener nada en su interior.
  3. El disco que sujeta la tetina tendrá un tamaño para evitar que pueda ser tragado y tendrá, al menos, de 2 orificios para facilitar el paso de aire (por si fuese tragado).
  4. La cadena debe tener máximo 22 cm de longitud, para evitar el riesgo de estrangulamiento.

¿Y el material? Da igual. ¿Látex o silicona? Dependerá de lo que quieran los padres y el niño. Sin embargo, el látex resiste más los mordiscos (información útil para cuando ya han salido los dientes).

¿Y las tetinas? Hay redondeada, anatómica o simétrica. ¿Cuál elegimos? También da igual.

¿Algún cuidado especial?

  1. Cambiarlo con cierta frecuencia. Sobre todo si el niño ya tiene dientes, ya que puede arrancar algún trocito y atragantarse.
  2. Limpiarlo con frecuencia.

Ahora viene la pregunta clave: ¿Hasta cuándo?

Pues parece que, para minimizar los problemas dentales, se recomienda retirar antes de los 3 años. Yo suelo recomendar a los padres que lo retiren incluso antes. Cuanto antes empecemos, menos cuesta.

Yo en la revisión de los 12 meses ya comienzo a decir que de día no se lo ofrezcan. Si el niño está entretenido jugando, ¿para qué lo necesita? ¿No es sólo para consolarlo? Si se hace daño intentemos consolarlo de otra manera.

Para el sueño es distinto, les ayuda a conciliar. Sobre los 2 años recomiendo que se despidan definitivamente del chupete. Es cierto que hay que buscar una época de vacaciones en la que padres e hijo se puedan permitir dormir menos durante unos días. Pero es sólo eso, unos días. El disgusto pasa pronto.

Vale, ya hemos decidido que es el momento, ¿cómo lo hacemos?

Pues no suele ser muy difícil. Sólo hay que pensar algo que facilite que el niño haga su propio duelo. ¿Que llega un hermanito? Podemos regalárselo. ¿Que vienen los Reyes Magos? Podemos dejarlo en el árbol y que nos lo cambien por juguetes. Depende de la edad y la madurez de cada niño. Tú eres quien mejor conoce a tu hijo.

¿Te cuento mis experiencias?

A mis hijos les quitamos el chupete con 2 años a uno y 18 meses a otro. ¿Cómo? Le hicimos un bonito “funeral” en un cerezo del campo. En verano, que todos tenemos más tiempo, hablábamos sobre lo mayores que íbamos a ser cuando dejásemos el chupete. El día de la decisión fuimos al huerto, el abuelo nos ayudó a cavar un agujero. Ellos solos los tiraron y ayudaron al abuelo a cubrirlos con tierra. Hicimos fotos y lo “celebramos” mucho. Por la noche se acordaban de su chupete, dormimos poquito, pero no pasó nada. A la segunda noche igual. Pero a la tercera nadie se acordaba del chupete. Y a la semana nos acordábamos riéndonos de lo pequeñajos que éramos cuando lo llevábamos.

Nada dramático. Ellos lo recuerdan con mucho cariño y les gusta ver las fotos del “entierro de su chupete”. ¡Ahora comemos “cerezas chupeteras”!

¿Qué tal fue vuestra experiencia? ¿Graciosa o terrorífica? Compártela, que aprendamos todos.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

 

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2 opiniones en “Mi hijo de 2 años aún lleva chupete. ¿Hasta cuándo?”

  1. Mi mayor ha llevado chupete hasta, los 4 años. A los 2 años dejó el pecho, y ahí fue cuando empezó a depender del chupete, todo lo que le calmaba la teta, lo pasaba al chupete. De día no lo usaba, pero de noche sí y en siestas. Lo agarro más aún cuando nació mi pequeña, pero la navidad del año pasado, le fuimos avisando muchos meses antes, que en el viaje que haríamos a Madrid lo íbamos a dejar en casa, para que los reyes magos supieran que estaba Erik viviendo allí y ellos se lo llevarían dejando juguetes, porque había niños que no tenían chupete y lo necesitaban. Llegó enero y así lo hicimos, siempre avisándole que iba a suceder. La primera noche le teníamos un susto tremendo, pero se durmió y solo lo pidió una vez, la siguiente noche linda pidió para quedarse dormido, le explicamos que no había.. y durmió. Al llegar a casa miro si se habían llevado todos los chupetes y vio que no quedaba ninguno, lloro, lloro mucho. Pero al calmarse dijo, bueno no importa yo ya soy mayor. Y llevamos un año genial. La pequeñ tiene 19 meses y en cambio ella si está muy enganchada, si se lo quito de día y se da cuenta porque no está entretenida, lo pide llorando a gritos, supongo que dejare, igual que al mayor, que vaya cogiendo confianza en dejarlo sin dramas. Igual que hemos hecho con el pecho.

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