Balanitis en niños: qué es y qué hacer con ella

De vez en cuando aparecen niños en la consulta a los que les molesta al orinar. ¿Será infección urinaria? Al analizar su orina es normal. Pero, si le miramos el pene, lo tiene inflamado. ¿Sabes qué es la balanitis y cómo se trata?

¿Qué es una balanitis?

Se llama así a la inflamación del glanda, la parte final del pene. Cuando la inflamación también engloba al prepucio, la piel que recubre al glande, se conoce como balanopostitis.

Es bastante frecuente, hasta casi un 5% de los niños la sufrirán en algún momento de su vida, principalmente en los niños pequeños, menores de 4 años. En cambio, en niños circuncidados es más raro.

Si lo que tienes es una niña, las niñas lo que pueden sufrir son vulvitis o vulvovaginitis y puedes consultar en qué consiste aquí.

¿A qué se debe la balanitis?

La inflamación se puede deber a distintas causas:

  1. Infección. Es más frecuente en niños pequeños porque muchos tienen fimosis. Al no poder retraer bien la piel del prepucio, se acumulan secreciones. Si no limpiamos bien la zona, esas secreciones se pueden sobreinfectar por bacterias. Las infecciones de transmisión sexual en los adolescentes o los hongos en niños con diabetes o toma prolongada de antibióticos son menos frecuentes.
  2. Traumatismo.
  3. Irritación. Debido a alguna dermatitis o irritación por detergentes o jabones. También está muy relacionada con la escasa higiene: el esmegma es una secreción que, al acumularse en el surco balanoprepucial, puede provocar irritación.
  4. Mucho, mucho más raras son las causas alérgicas o por la erupción fija medicamentosa.

¿Qué le notaremos al niño?

Lo normal es apreciar dolor o molestias al orinar, pero no suele ser tan importante como para que dejen de orinar. En ocasiones también veremos la zona final del pene (glande o glande y prepucio) enrojecida e inflamada. A veces a esto se suma una secreción amarillo-purulenta. Si le notas alguna de estas cosas y no mejora con lavados con suero en un tiempo prudencial, será necesario consultar a vuestro pediatra.

balanitis en niños

¿Cómo sabemos los pediatras que lo que tu hijo tiene es una balanitis y no otro problema?

Habitualmente, con la exploración y la historia que contáis la familia es suficiente. ¿Cuándo cogemos muestra para cultivo? Sólo solemos tomarla en caso de adolescentes que ya tengan relaciones sexuales (pensando en una infección de transmisión sexual) o niños con muchos síntomas que no mejoran con el tratamiento habitual.

¿Cómo podemos tratarlo? ¿Podemos empezar a hacer algo en casa?

A no ser que el niño esté muy molesto, el primer paso sería comenzar a lavarle con suero fisiológico y pedir cita para el pediatra para el día siguiente o darle unos días de margen si es leve y mejora. Como lo habitual es que el problema esté en esas secreciones que se quedan acumuladas, sin pegar tirones, pero intenta limpiar esa zona lo mejor posible. Evita los irritantes.

Si el niño está molesto, le puedes dar ibuprofeno. Recuerda que es antiinflamatorio y le vendrá bien para bajar la inflamación.

Si con esto no mejora, tendréis que acudir al pediatra, que será quien decida qué tratamiento aplicar. Normalmente con antibiótico (o antifúngico en caso de los hongos) en crema, asociado o no a un corticoide, será suficiente. En algunos casos, los menos, será necesario antibiótico por vía oral. Recuerda que es importante hacer un uso responsable de ellos.

tratamiento balanitis en niños

Habitualmente, con el tratamiento, el pronóstico es muy bueno. No suelen repetir, aunque hay niños que tienen recurrentes.

¿Se puede prevenir su aparición?

Lo más importante, ya lo has visto, la limpieza para retirar el esmegma. Usa simplemente agua, si necesitas jabón, que sea lo más neutro posible, que no haga mucha espuma (recuerda evitar cualquier irritante). La hora del baño es el mejor momento, intentaremos bajar suavemente la piel del prepucio y quitar los restos de secreciones. Recuerda: ¡siempre sin tirones! En cuanto le enseñes dos veces a tu hijo será capaz de hacerlo solo.

A partir de los 4 años, habitualmente, si tu hijo persiste con fimosis, será su pediatra quien os indique qué tratamiento seguir. Antes no, ya que suele ser normal.

¿Qué te ha parecido? ¿Cuál es vuestra experiencia en casa con las balanitis? Espero tus comentarios. Si te ha resultado útil, comparte, también puede serlo para otras familias.

Hasta la próxima,

Dra. Matilde Zornoza Moreno (Pediatra2punto0).

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2 respuestas a «Balanitis en niños: qué es y qué hacer con ella»

  1. Cuadra esencialmente con nuestra experiencia. Nosotros hemos usado manzanilla amarga para limpiar la zona, a instancias de la pediatra, y la verdad es que ha funcionado bien (para mi sorpresa, no suelo fiarme de ese tipi de tratamientos).
    En nuestro caso ha sido algo recurrente hasta que el prepucio se le pudo retraer totalmente, para lo que tuvimos que usar corticoide.
    Saludos
    Javi

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